sábado, 16 de mayo de 2026

 

           LOS ÁNGELES DE PABLO

 


     Pablo Hassan consiguió, como “Tito” Rindflesich en su momento, un poder omnímodo. No solo es el alcalde y el CEO de Rovira en la segunda ciudad misionera. Maneja la CELO, controla el Concejo Deliberante, eligió a la defensora del pueblo, la prensa lo tiene blindado y su oposición es un fantasma.

    Hay tres mujeres, sus ángeles, que le cuidan los kioscos:

-María Emilia Pires, una ingeniera civil nacida en Posadas, es la presidente de la CELO, la cooperativa que da luz, agua, internet, telefonía, gas en garrafa y te entierra

-Claudia Braga Urrutia es docente y fue directora de escuela en el barrio San Miguel. Gracias a la ley de lemas y a la obvia alianza Milei-Rovira fue electa defensora del pueblo. O, mejor dicho, defensora de Hassan.

-María Luisa “Lucy” Glum conoce la política obereña como pocos. De origen radical y de la mano de Miguel Oliveras recorrió un largo camino. Cuando descubrió que Carlos Rovira representaba muy bien los valores de Irigoyen, Illia y Alfonsín, se pasó a la renovación y fue prosecretaria del Consejo de Educación, directora de nivel primario y una de las redactoras de la Carta Orgánica de Oberá. Maneja el territorio (pergeñó las estratégicas comisiones vecinales) y es la cara y la voz del oficialismo en el Concejo Deliberante.

     Cocó Chanel decía que “Una mujer debe ser dos cosas: quién ella quiera y lo que ella quiera”.

     Pires, la defensora y Lucy serán tres cosas: quiénes ellas quieran, lo que ellas quieran…y lo que Pablo Hassan quiera.

 

-Walter Anestiades

-fotos: Red de Medios Misiones, Noticias de la Calle y prensa HCD de Oberá

 

                 EL FUTURO DEL PRO

 

     Propuesta Republicana nació en Buenos Aires hace dos décadas como un espacio local. Mauricio Macri, su creador, aprovechó el impulso que le dio ser un exitoso presidente del club más popular del país y logró saltar del sillón de la presidencia de Boca Juniors al sillón de jefe de gobierno porteño. Un cargo que ocupó acertadamente dos veces. En 2015 derrotó en un balotaje al entonces kirchnerista y hoy libertario Daniel Scioli y llegó a la presidencia de la nación. Y ese fue su techo.

     Cuatro años después, en 2019, fracaso con endeudamiento mediante, Macri no consiguió la reelección y el PRO empezó a achicarse. Y cuatro años después, en 2023, la irrupción del fenómeno Milei lo sumió en una pelea denigrante: luchar por sobrevivir.

     A Macri le cuesta asumir la relevancia que tuvo y tiene su desacertada presidencia en el hecho de que los libertarios hayan desplazado al PRO como opción electoral de los que aún se ilusionan con que haya algo mejor que las variantes peronistas para administrar el país.

    Si Milei es reelecto el mérito será exclusivo de Milei. Y si Milei tampoco logra reelegir el demérito será de “la derecha” con el PRO incluido. Están atrapados sin salida. Quizás Macri nunca debió dejar Boca. Para bien de él. Y para bien de Boca.

     El grueso de la sociedad argentina suele tener con el peronismo una paciencia que no tiene con nadie más. Macri tuvo un primer tiempo. Y no le van a dar el segundo tiempo que pretende.

    Oscar Wilde decía que “Nadie es tan rico como para comprar su pasado”.

    Mauricio Macri, tampoco.

 

-Walter Anestiades

-foto: prensa del PRO

 

 

 

   DONALD TRUMP SE CREE JOHN WAYNE

 


     John Wayne excedió el lugar de una estrella de Hollywood para alcanzar la estatura de un ícono cultural de los Estados Unidos y, en especial, de la derecha americana. Es una leyenda atemporal que para muchos estadounidenses representa el símbolo de lo recio y lo varonil. Es el vaquero héroe que se las arregla solo y le sale bien.

     Donald Trump se cree John Wayne.

     Trump no es solo un magnate que llegó, dos veces, a manejar el destino de la mayor potencia militar y económica del planeta. Es, antes que otra cosa, un líder marcadamente histriónico que durante catorce temporadas condujo su propio programa de televisión, llamado “El aprendiz”, por la cadena NBC. Como presidente no pasa un día sin que haga declaraciones impactantes y escriba en su red social. Si gobernar es comunicar Donald Trump es un ejemplo exacto de eso.

      Cualquiera que haya visto sus películas observará que John Wayne tiene una presencia escénica muy poderosa. Donald Trump es igual. Permanece omnipresente en la escena global y no solo por el cargo que ocupa sino por su carácter. Pareciera que el destino de millones de seres humanos dependiera de lo que se le ocurra a él. Y “pareciera” puede resultar una palabra muy tímida.

     Poco afecto a la tolerancia democrática (es de esos que reconoce los resultados de las elecciones solo cuando gana), es un líder que está tan cerca de conseguir hitos históricos como de perpetrar un desastre global.

    En la película “Ella llevaba una cinta amarilla”, que John Ford dirigió en el 49, el personaje de John Wayne, un capitán de la caballería yanqui, le aconseja siempre a sus subordinados: “Nunca se disculpe. Es un signo de debilidad”.

    Si una persona cabe en una frase, esa frase define a Donald Trump.

    


 

Walter Anestiades 

-foto: Reuters

   

lunes, 11 de mayo de 2026

 

          EL DARWINISMO SOCIAL

     El darwinismo social es una teoría que busca aplicar los conceptos de “supervivencia del más apto” y “selección natural”, trabajados por el científico inglés Charles Darwin en el siglo XIX, a la sociedad humana. Uno de los principales impulsores de esta teoría fue otro inglés del siglo XIX: el filósofo Herbert Spencer.

     Darwin concibió la teoría de la selección natural de las especies, ergo, los organismos mejor adaptados a su entorno tienen más chances de sobrevivir y transmitir los genes que propiciaron su éxito. Pero Darwin lo pensó para los animales, no para el ser humano.

     La nueva sociedad industrial del tiempo de Darwin le daba mucho valor a la productividad, y a la acumulación de capital. Tipos como Spencer plantearon entonces, forzando las teorías de Darwin, que las características heredadas, y no solo la educación, tenían un papel sustantivo en la capacidad colectiva de un pueblo. Para los darwinistas sociales los humanos más aptos competían, se adaptaban y dominaban la escena en una sociedad que recompensaba la inteligencia y la habilidad. Pero ¿qué pasaba con los más débiles que no podían adaptarse? Caían a lo más bajo de la escala social.

    En el siglo XXI los países más prósperos, que lo son por tener economías de libre mercado, aplican un modelo híbrido que combina la competencia con redes de seguridad social y un estado mínimo que invierte en Capital Humano (Educación y Salud). 

     “La sociedad existe para el beneficio de sus miembros, no los miembros para beneficio de la sociedad”, era la visión individualista de Herbert Spencer.

      ¿Qué hacemos con los que no se pueden adaptar? 

     A ver si nos entendemos: una cosa es ser un liberal.

     Y otra cosa es ser un desalmado.

-Walter Anestiades

-Imágenes: retrato de Darwin por Herbert Rose Barraud y archivos de Wikipedia






martes, 5 de mayo de 2026

 

    HASSAN VA A HACER LO QUE

            VOS LE PERMITAS

 


 El alcalde “encuentrista” de Oberá, Pablo Hassan, envió al parlamento comunal un proyecto bizarro: propone modificar el clásico sentido de circulación de las calles en el microcentro de la ciudad. Dice que para ordenar el tránsito y mejorar el andar del transporte público.

      Hay que decir tres cosas: primero, sabiendo con los bueyes que aramos (los que manejan la ciudad hace veintidós años), el negocio debe ser fenomenal.

    Segundo, dicen que esta propuesta surgió de “técnicos” en la materia. Deben ser técnicos que viven en Bulgaria porque cualquiera que recorre Oberá sabe que los problemas del tránsito no están ligados a las normas vigentes sino a la falta de respeto a las normas vigentes. No son las calles. Son los conductores.

     Tercero, dicen que “urbanistas” postularon a la Plaza San Martín como el lugar indicado para hacer una estación de transferencia? ¿En serio eso se le ocurrió a “especialistas”?

    Que el proyecto prospere dependerá de la sociedad y su capacidad de involucrarse en la cosa pública. Cuando algunos se portaron como ciudadanos consiguieron que se derogara el nuevo Código Fiscal que proponía la creación de una oficina de recaudación paralela a la oficina de Hacienda. Es un buen ejemplo. El poder siempre tantea hasta donde la sociedad le permite hacer lo que quiere.

     Escribe Julio Cortázar: “Hasta lo inesperado acaba en costumbre cuando ya se aprendió a soportar”.

    ¿Qué harán los obereños con este asunto que afectará su futuro?

      ¿Lucharán?

      ¿O soportarán?

Walter Anestiades

   

domingo, 3 de mayo de 2026

 

         GATOPARDISMO A LA MISIONERA


 

     No hay modo más exacto de explicar lo que está haciendo Carlos Eduardo Rovira que acudir a la ya clásica máxima que Giuseppe Tomasi di Lampedusa expone en “El Gatopardo”: "Si queremos que todo siga como está, es preciso que todo cambie". El lanzamiento de “Encuentro Misionero” y el anuncio de su títere Passalacqua de suspender la “aduana paralela”, van en ese sentido.

     Desde el año 2011 el estado rovirista hace un cobro anticipado del Impuesto a los Ingresos Brutos en los puestos fiscales que la Agencia Tributaria Misiones tiene en los accesos a la provincia. A eso se lo conoce como “aduana paralela”. Hartas, varias empresas presentaron medidas cautelares y algunas hasta llegaron a la Corte Suprema. Ya no daba para más…, y después de las elecciones del año que viene, vemos.

     Le deben estar dando muy mal las encuestas a Rovira. Por eso apeló a cambiarle el nombre a su espacio y a sacarle un eficaz argumento de campaña a los libertarios. Vale recordar que la estrategia comunicacional del poder rovirista consiste en que los electores crean que el gobierno de Misiones no tiene ninguna responsabilidad en los problemas de Misiones. Es toda del gobierno nacional. No importa que Milei gobierne el país hace dos años y ellos gobiernen la provincia hace veintidós.

     Rovira sabe que en Misiones la palabra “cambio” no suele ser un imán sino un repelente. Por eso hace gatopardismo.

    Porque necesita que todo cambie.

    Para que todo siga igual.

 

Walter Anestiades

 

    

 

miércoles, 29 de abril de 2026

 

¿Y SI LA ARGENTINA FUERA UNA TRAMPA?

 


     Hace unos días se fue de este plano Adolfo Aristarain, el director de “Martín (Hache)”, una película nacional estrenada en 1997 que contiene una escena memorable. Es cuando Martín, un argentino radicado en España (Federico Luppi), cena en Madrid con su hijo “Hache” (Juan Diego Botto), llegado de la Argentina y a quién parece no quedarle otra que quedarse a vivir en Madrid con su padre.

-Martín: “Lo único que yo te digo es que cuando uno tiene la chance de irse de la Argentina la tiene que aprovechar. Es un país donde no se puede ni se debe vivir. Te hace mierda. Si te lo tomás en serio y pensás que podes hacer algo para cambiarlo, te haces mierda. Es un país sin futuro, un país saqueado, y los que se quedan con el botín no van a permitir que cambie”.

-Hache: “Sos muy pesimista. Todo puede cambiar, No creo que estemos mucho peor que otros países”

-Martín: “Pero la Argentina es otra cosa. No es un país. Es una trampa. La trampa es que te hacen creer que puede cambiar. Ves que es posible, que no es una utopía. Y siempre te cagan. Vienen los milicos y matan treinta mil tipos. O viene la democracia y las cuentas no cierran. Y otra vez a aguantar y cagarse de hambre. Y lo único que podes hacer, lo único en que podes pensar es en sobrevivir y no perder lo que tenés. El que no se muere, se traiciona y se hace mierda. Y encima te dicen que somos todos culpables”.

     Me acordé de esta escena porque hoy es 1º de mayo, Día del Trabajador. John Lennon podría decir que “La vida es eso que pasa mientras los trabajadores argentinos pagan el ajuste”. El péndulo va de la corrupción populista-con funcionarios que se hacen magnates-a los clásicos ajustes neoliberales que no los paga ninguna casta sino el laburante y hasta los jubilados.

    “La trampa es que te hacen creer que la Argentina puede cambiar”.

     No es cierto. Son solo atrayentes líneas de un buen guión en boca de un estupendo actor en una buena escena de una correcta película de un gran director.

     No es cierto.

     Pero…

    ¿y si lo fuera?

 

 

-Walter Anestiades

-Imagen: captura de Youtube