sábado, 4 de julio de 2026

 

LA SELECCIÓN PRECISA UN ANCHO DE BASTOS

 


      Hace veinte años que tener a Lionel Messi en la selección es tener el As de Espadas. Antes de que Argentina fuera campeón mundial en Qatar, durante el mundial de Qatar, y después del mundial de Qatar. Pero, después de Qatar y porque el tiempo nos pasa a todos, se me hizo que la selección de Scaloni ya no precisaría tanto de Messi. Y durante bastante tiempo fue así. En las eliminatorias la “Scaloneta” fue un equipo que tuvo un estupendo funcionamiento y no necesitó del mejor Messi.

      Por eso, si algo no me esperaba ver en este mundial es que, a sus 39 años, la selección jugara de un modo tal que nos vuelva a parecer que es Messi y diez más. Pero lo cierto es que, por varias razones y empezando por razones físicas, Julián Álvarez, Rodrigo de Paul, Lautaro Martínez, Gonzalo Montiel, Leandro Paredes y algunos otros están rindiendo muy por debajo de sus posibilidades. Y eso es mucho.

     Yo extraño a Di María. No al actual que juega en Rosario Central. A ese Di María que fue determinante desde la Copa América 2021 cuando, si Messi era el Ancho de Espadas, él era el Ancho de Bastos.

     La selección de Scaloni precisa volver a tener un Ancho de Bastos.

     Cuando Jordania metió el gol del descuento, el 1-2, me pregunté ¿qué hace Paredes como último hombre? ¿Dónde estaban los cuatro defensores? Y ante Cabo Verde, una selección que jugó para ganarse el respeto global, la defensa volvió a tener menos seguridad que Hurlingham después de las siete de la tarde y en ataque, otra vez, podía pasar algo, y pasó algo, cuando la tenía Messi. Él metió el primero y los otros dos goles vinieron de dos córners.

     Ahora toca Egipto y no son once camellos como escriben los giles en las redes sociales. Tienen a Mohamed Salah, por ejemplo. Un número 9 goleador que ganó mucho con el Liverpool inglés.

      En el truco uno puede tener el As de Espadas sin estar obligado a tirarlo. La estrategia consiste en guardarlo para una mano decisiva.

     Esa mano decisiva podría ser ante España, Francia, Brasil o incluso ante esta Colombia.

     La selección precisa tener un Ancho de Bastos.

    Ojalá que contra Egipto, Scaloni nos guiñe el ojo derecho.

 

-Walter Anestiades

-Foto: gettyimages 

viernes, 3 de julio de 2026

 

PRIMERO HAY QUE SABER SUFRIR

 


     La Argentina le ganó a Cabo Verde 3-2 en el alargue y, al terminar, enseguida vino a mi mente la letra de “Naranjo en Flor”: “Primero hay que saber sufrir, después amar…”, un tango escrito hace ochenta años por los hermanos Virgilio y Homero Expósito que apunta a la maduración emocional que implica aprender a sufrir antes de disfrutar del amor verdadero.

    Sufrimos porque los hinchas somos soberbios y no hay ninguna aventura de nuestro pensamiento en el que se considere posible que una selección de un país de medio millón de habitantes debutante en un mundial pueda equiparar la fuerza de un triple y vigente campeón mundial que tiene a Lionel Messi.

     Ganar un mundial no es nada fácil: pasaron 48 años entre el primero que se jugó-Uruguay 1930-y el primero que ganamos-Argentina 1978-. Y pasaron 36 años entre el segundo-México 1986-y el tercero-Qatar 2022-.

     La Argentina se tornó, inesperadamente para mí, messi-dependiente. Creí que después de Qatar el equipo era un equipo y además estaba Messi. Un Messi que ya tiene 39 años.

    Diego de Saavedra Fajardo, escritor español del siglo XVII, escribió que “Más reinos derribó la soberbia que la espada”.

    Scaloni y el plantel tienen claro que en un mundial no desfilas. Los hinchas solemos ser termos y creemos que sí.

    Ahora a festejar. Y a dejar la soberbia de lado. El martes que viene, a la una de la tarde nuestra, jugamos octavos de final contra Egipto. Que corren y meten y no son once camellos.

    Aprendamos a sufrir.

     Para después, seguramente, volver a amar.

 

Walter Anestiades

 

 

 

miércoles, 1 de julio de 2026

 

LA CELO ES UN MAXIKIOSCO DEL PODER




     Hace una semana el portal de noticias Infóber digital publicó un informe inquietante: la entidad que brinda los servicios básicos a una decena de municipios de la zona centro, la CELO, despidió sin causa a la auditora interna después de que esa auditora, y otro contador público, informaran a la presidente y al gerente general sobre irregularidades y una pérdida económica de más de 12 mil millones de pesos en apenas cuatro meses. Amerita explicación.

     Hubo reacciones políticas que incluyeron pedidos de informes del terceto de concejales opositores de Oberá y del comité radical local.

     La CELO se limitó a publicar en Facebook un comunicado berreta, sin firma y mal redactado.

       Pero todo marcha acorde al plan: el CEO de Carlos Rovira en Oberá, Pablo Hassan, sabe cuidar el maxikiosco. Y los integrantes del Consejo de Administración son unos títeres que no hablan porque no pueden. El paso del tiempo, una sociedad desmovilizada y una oposición tímida, reducirán esta vergüenza a un tema del que hablar en las rondas de mate. En los últimos veinte años ya pasó varias veces.

    El sabio Confucio decía que “Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces, entonces estás peor que antes”.

    Todos los actores involucrados en el tema saben lo que tienen que hacer, pero nunca lo hacen.

    Por eso no importa cuando leas esto.

    La CELO siempre está peor que antes.


Walter Anestiades 

                         UN PERÓN SIN PERONISMO

 

     En los años sesenta Augusto Timoteo Vandor, un sindicalista de la Unión Obrera Metalúrgica que a fines de la década murió asesinado, impulsó una corriente política conocida como neoperonismo o “Peronismo sin Perón”. Eran los años del exilio de Perón y de la proscripción del peronismo. Una Argentina tomada por las dictaduras militares y sus cómplices civiles. Haciendo un repaso mental de lo que fue un gobierno que no viví (los tres que encabezó el propio Perón) y de los que sí viví (los dos del menemismo y los cuatro del kirchnerismo), se me hace que la Argentina necesitó lo contrario de lo postulado por el vandorismo: un Perón sin peronismo.

     Hoy se cumplen 52 años desde que Juan Domingo Perón se fue de este plano. Él dijo que “El justicialismo no es una persona. Es una doctrina”. Tras aquél lunes 1º de julio del 74, los años por venir demostraron que ese mediodía no solo se produjo el deceso del hombre. También el de la doctrina.

    Nunca antes y nunca después la participación del trabajador argentino en la riqueza nacional (lo que se conoce como distribución funcional del ingreso) fue tan alta como en el gobierno de Perón. Para decirlo más directamente: nunca los trabajadores vivieron mejor que cuando gobernó Perón.

     Casi todo lo malo que se puede decir de Perón es cierto. Pero casi todo lo bueno que se puede decir de Perón, también es cierto.

       Después de él, los gobiernos nacionales de Carlos Menem, Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner, Cristina Kirchner y Alberto Fernández, los gobiernos provinciales de los feudos del conurbano bonaerense y del norte argentino, y el recorrido por decenas de municipios de todo el país cuyos intendentes la van de peronistas, permitieron y permiten ver, para el que no cierre los ojos, que el peronismo se convirtió en lo que combatía. Que parió dirigentes que hicieron del peronismo una oportunidad de prosperar a costa de sociedades que ni siquiera tienen satisfechos sus servicios básicos. Funcionarios ricos en pueblos pobres. El peronismo dejó de ser revolucionario y se convirtió en el garante de los negocios del establishment.

     El papel aún vigente de Perón en el imaginario social y las horripilantes gestiones de los gobiernos no peronistas-que se limitan a hacer siempre lo mismo: ajustar salarios y jubilaciones y endeudar al país-consiguen que las distintas versiones del peronismo mantengan sus chances electorales a favor de personas que no quieren aceptar que el peronismo que buscan ya no existe más.

     Lástima que se hizo más conocido este relato de una parte del libro que leído el libro, pero Mario Vargas Llosa en “Conversación en La Catedral” pone en boca de su protagonista, Santiago Zavala, la ya popular pregunta: “¿En qué momento se había jodido el Perú?”

      Puede que hoy se cumplan 52 años del momento en que se jodió la Argentina.

 

Walter Anestiades 


 

martes, 30 de junio de 2026

 

LO QUE A ROVIRA YA NO LE SIRVE NO ES LA RENOVACIÓN, SON LOS RENOVADORES

 

     Desde que Carlos Rovira anunció el “fin de la renovación” y su reemplazo por un espacio llamado “Encuentro Misionero”, todos los días algún analista o algún operador aporta nuevas teorías de los motivos de la jugada rovirista.

     Nadie repara, incluso los que conocen el asunto, en algo en que Rovira sí reparó: los datos del Censo de Población realizado en 2022, y conocidos un año después.

    El dato más sustantivo es que Misiones tiene la población más joven del país. Tiene 1 millón 278 mil habitantes y el promedio de edad de esa población es de solo 28 años, bastante más bajo que el promedio nacional que es de 32. El 26,7% de la población misionera (más de la cuarta parte) hace tres años, o era un bebé recién nacido o tenía como mucho 14 años de edad. En 2027 serán varios los que durante el censo tenían 13 o 14 años y ya podrán votar. A la inversa los misioneros mayores de 65 años son apenas el 8% de su población, una de las cifras más bajas del país. Para comparar: en la ciudad de Buenos Aires el promedio de edad es de 39 años.

     A Rovira en política se le pueden decir muchas cosas. Menos que sea un tonto y que no conoce a la sociedad que domesticó.

     Ya te hablamos de que Rovira encaró un proceso de “gatopardismo a la misionera”, preocupado por la supervivencia política de la persona que más le importa en el mundo, que es él. Por eso necesita “llegar a los jóvenes”, que constituyen la porción más grande del electorado. Rovira sabe que los jóvenes misioneros se inclinan por Javier Milei.

    Por todo esto entre Carlos Rovira y la vieja guardia renovadora cuya cara más visible es el gobernador Hugo Passalacqua, no hay pelea, pero sí hay tensión. Passalacqua y el resto no quieren pelearse con Rovira: quieren ser más compañeros que nunca. Pero Rovira ahora necesita esconderse detrás de caras nuevas. Por eso anunció que él no será candidato a nada. Consciente de su alta imagen negativa, sabe que no necesita tener un cargo público para seguir teniendo el poder.

     El problema es que no hay plata como había antes y el estado rovirista no puede incorporar pendejos “encuentristas” y también seguir bancando a todos los viejos renovadores. Viejos renovadores que no saben hacer otra cosa que vivir del estado rovirista. Por eso están desesperados. Empezando por Passalacqua, que ya se las arregló para volver como consejero a la Facultad de Arte de Oberá, ahí donde para él empezó todo.

     Dicen que fue el escritor Oscar Wilde el que dijo: “La tragedia de la vejez no consiste en ser viejo, sino en haber sido joven”.

     Como todos, muchos de los renovadores a los que Rovira usó-y que se dejaron usar a cambio de alguna porción del gran banquete-les pasó la vida y se pusieron canosos o pelados, gordos, arrugados y políticamente innecesarios.

     No es que a Rovira ya no le sirva la renovación.

     Los que ya no le sirven son los renovadores.

 

-Walter Anestiades

-Imagen: Dreamstime

    

 

sábado, 27 de junio de 2026

 

                NO LO PARECE

 

     Fin. Este sábado, un rato antes de que la Argentina le gane a Jordania y Messi meta otro gol en un mundial, el presidente Javier Milei le aceptó la renuncia a su jefe de gabinete Manuel Adorni. Durante más de cien días Adorni dilapidó buena parte del capital simbólico de un gobierno libertario que prometió ir en contra de todo lo que Adorni parece representar.

     ¿Qué hizo Adorni? Rápidamente: era un periodista que vivía en un modesto departamento. Al entrar a la función pública se compró un departamento mucho más grande, alquiló una casa en un country, la refaccionó, y según su contratista, pagó “cash” 250 mil dólares para refaccionarla. Viajes, lujos y progreso que vinieron de la mano de la política en la vida del vocero y del jefe de gabinete de un gobierno que aplicó “el ajuste más grande de la historia” sobre la clase media y los jubilados.

     Y cuando fue a la televisión a intentar defenderse lo hizo tan torpemente que sus argumentos se convirtieron en memes.

    Pompeya, la mujer de Julio César, celebró una fiesta religiosa en la que estaba prohibido que se metiera un hombre. Y se metió un hombre. Ante los rumores César se divorció y dijo eso que la historia convirtió en “La mujer del Cesar, además de serlo, tiene que parecerlo”.

     Un día la justicia nos dirá si Adorni es.

      Pero no lo parece.

     

    

-Walter Anestiades

-Imagen: Prensa Libre SN

    

     

    

    

jueves, 25 de junio de 2026

 

CELO: DEMASIADO GRAVE COMO

        PARA DEJARLO PASAR

 




     Infóber digital es el único medio digital de noticias de Oberá y la zona centro que se puede leer, por la irrefutable razón que es el único que no pudo ser cooptado por el estado rovirista: ni el provincial, ni el comunal de Oberá. Hoy publicó, con papeles, documentos y toda la data necesaria, que la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá-CELO-decidió despedir a su auditora interna después de que esa auditora detectara y le informara a la titular de la entidad sobre mucho dinero que estaría faltando en las arcas de la institución.

      El artículo cuenta que la auditora interna le envió a la presidente del Consejo de Administración, ingeniera María Emilia Pires, a fines del último enero, un informe de 27 páginas en el que revela supuestas irregularidades perpetradas con el sistema GLM (esto es muy técnico, pero básicamente tiene que ver con la estadística). Infóber también publica un segundo informe con la firma de otro contador, enviado el 3 de junio al gerente Omar Olsson, en el que se detallan inconsistencias contables que arrojaron para la CELO una pérdida acumulada de más de 12 mil millones de pesos. ¿Qué actitud tomaron las autoridades de la CELO al recibir esta información? Despidieron a la auditora. Que le inició un juicio a la CELO.

    La CELO es una cooperativa que brinda los servicios básicos y es controlada políticamente por el alcalde obereño Pablo Hassan. La presidente Pires es una exempleada del estado comunal. Y el gerente Olsson es un exdiputado provincial oficialista.

      Te estoy contando lo más sustantivo. La nota de Infóber es riquísima en datos.

     ¿Qué debería pasar a partir de ahora?

-los medios de comunicación locales deberían “levantar” el artículo, dada su relevancia

-las autoridades de la CELO deberían salir de su cueva mediática y dar explicaciones

-los tres concejales opositores de Oberá, la libertaria Mara Frontini y la dupla del PRO Aníbal Ramírez y Adriana Kosnicki deberían citar a la titular de la CELO para que brinde explicaciones. Si la mayoría rovirista del Deliberante hace valer su número para que eso no pase, pues que queden expuestos

-los partidos políticos opositores a Hassan y que dentro de un año, cuando haya comicios locales, le contarán a la sociedad que tienen un proyecto de ciudad y por eso quieren gobernarla, deberían decir algo. Hablamos de La Libertad Avanza, que podría hacer una pausa en su tarea de darle consejitos a los productores yerbateros que por culpa de la desregulación ya no pueden seguir siéndolo. Hablo, por ejemplo, de Nicolás Eugenio Aguilar. Hablamos de la Unión Cívica Radical, cuya titular del comité Oberá se llama Fabiana Minoura. Y hablo del PRO, cuyo titular provincial, Horacio Loreiro, nos contó en radio Oxígeno que en los comicios de la CELO le dio al alcalde Hassan una lista de posibles integrantes del Consejo de Administración y a Hassan le pareció bien y metió a alguno (?)

-y algún fiscal podría ver si amerita que la justicia se anoticie de esto

    El escritor George Bernard Shaw decía que “Si un gobierno le roba a Pedro para pagarle a Pablo, siempre contará con el apoyo de Pablo”

     Urge sabe que pasó acá.

     ¿Puede ser que en Oberá Pablo siempre haga lo que quiere y Pedro nunca se defienda?

 

 

Walter Anestiades