lunes, 25 de mayo de 2026

 

EL BOCA DE RIQUELME Y EL RIVER CHETO COMPITEN A VER QUIÉN FRACASA MEJOR

 


     -La última vez que Boca, el club más grande y más ganador del país, logró un título oficial fue el 1º de marzo de 2023, pasaron tres años, cuando ganó la Súpercopa Argentina al golear a Patronato de Entre Ríos 3-0 en Santiago del Estero con triplete del “Pipa” Benedetto. Lo dirigía el “negro” Ibarra.

   -La última vez que River, el segundo club más grande y más ganador del país, logró un título oficial fue el 13 de marzo de 2024, pasaron dos años, cuando le ganó a Estudiantes de La Plata 2-1 en Córdoba, dirigido por Martín Demichelis y con un golazo de Rodrigo Aliendro en el final.

    En los últimos tiempos el Boca de Riquelme, que confunde ser popular con ser poco inteligente, y el River de los Brito y Di Carlo, que tiene un estadio cada vez mejor pero un equipo cada vez peor, se sostienen no por sus méritos sino por el demérito del otro. Es como una suerte de homenaje a la chatura.

    El presidente de Boca es un exjugador de fútbol que no se quiere dar por enterado que ya se retiró. Y entonces elige entrenadores dóciles que acepten sus “sugerencias”.

    El presidente de River es un “nenazo” que sueña con un club de “chetos” consumidores.

    Boca se llenó de militantes políticos que odian más a Macri que a River, ergo, no les afectan mucho los papelones seriales del equipo  

    River armó una estrategia comunicacional que consiste en blindarlo. La cúspide de ese seca-nuquismo (donde pugnan por descollar Infobae de Daniel Hadad, el grupo Clarín con TyC Sports y Olé y Disney con ESPN) se produjo cuando nos enteramos que todos los equipos ganan, empatan o pierden, pero River gana, empata o “aprende” (patético)…

     Riquelme convirtió a la mítica “Bombonera”, inaccesible desde siempre para tantos equipos, en una cancha en la que puede ganar hasta el equipo de mi radio. La endeblez de los equipos que presenta Boca hace que verlo te haga mal a la salud. En cualquier momento, sin que el rival haga nada, alguno de nuestros jugadores se manda una cagada determinante.

    En River hacen cosas peores pero la consigna es tapar todo. Incluso el hecho de que acaba de protagonizar el peor fracaso de la historia del fútbol argentino. ¿No? A ver, pensemos un poco…En la Argentina el profesionalismo nace hace casi un siglo, en la década del 30. ¿Qué club, en todo ese tiempo, gastó cien millones de dólares en refuerzos (¡cien palos verdes!) y tuvo que terminar echando a su entrenador (al que le hicieron una estatua) porque no paraba de perder? Para rematarla, después de Gallardo vino Coudet y dijo que no tenía más que pibes para poner. ¿Cómo? ¿Cien palos verdes en refuerzos y tiene que poner pibes? ¿A ningún hincha de River le llama la atención eso o se engancharon con la dinámica dirigencial de disimular todo lo que sufren?

    Vaya uno a saber si, por esas cosas de Dios, un día el Riquelme dirigente tiene algo de esa inteligencia que tenía el Riquelme jugador y elige un buen entrenador y buenos refuerzos. Hay que rezar.

    Lo de River también es difícil: siguiendo la línea de Jorge Brito (que fracasó rotundamente pero le sobra dinero para conseguir que nadie lo asocie públicamente con esa palabrita, “fracaso”), la dirigencia usa a los medios de comunicación de amortiguadores del impacto.

     El irlandés Samuel Beckett  escribió: "Probá otra vez. Fracasá otra vez. Fracasá mejor".

     En eso andan Boca y River.

     A ver quién fracasa mejor.

 

-Walter Anestiades

sábado, 23 de mayo de 2026

 

EPIDEMIA DE HIPERMETROPÍA EN MISIONES

 

     La hipermetropía es una condición ocular en la que una persona ve de lejos pero no ve bien de cerca. En Misiones se desató una suerte de epidemia de eso: el gobernador, ministros, intendentes, dirigentes que la van de opositores, periodistas y ciudadanos, ven lo que pasa a mil kilómetros, por ejemplo en Buenos Aires, pero no ven lo que pasa acá en Misiones, en la esquina de sus casas.

     Tras el lanzamiento de Encuentro Misionero, ese gatopardismo a la misionera que pergeñó un preocupado Carlos Rovira, se acentuó la estrategia comunicacional de contarle a la sociedad que los dos años y medio del gobierno de Milei son los responsables de la malaria pero que los veintidós años y medio del rovirato no tienen nada que ver.

    Esta imbecilidad es utilizada no solo por los siervos del señor feudal. También suele estar en boca de dirigentes de espacios satélites y de personas que se sienten más cómodas hablando de responsables que están a dos horas de avión que de responsables que están cerca y manejan la caja estatal de la que viven.

    Un caso distinto es el de los libertarios, por quiénes la juventud misionera apuesta a votar el año que viene. Ellos suelen sufrir de una suerte de “faringitis política selectiva”. Por ejemplo, los libertarios de Oberá nunca hablan de la pésima gestión del alcalde Pablo Hassan.

     Esto de ver borrosamente lo que pasa de cerca se suele corregir con anteojos, lentes de contacto o con cirugía. Algo habrá que hacer.

    El escritor Octavio Paz decía que “El mundo cambia si dos se miran y se reconocen”.

     Misiones podría mejorar si unos cuantos empiezan a mirar lo que pasa de cerca.

     A ver si lo reconocen…

 

-Walter Anestiades

-Imagen: Opeluce S.A.C

sábado, 16 de mayo de 2026

 

           LOS ÁNGELES DE PABLO

 


     Pablo Hassan consiguió, como “Tito” Rindflesich en su momento, un poder omnímodo. No solo es el alcalde y el CEO de Rovira en la segunda ciudad misionera. Maneja la CELO, controla el Concejo Deliberante, eligió a la defensora del pueblo, la prensa lo tiene blindado y su oposición es un fantasma.

    Hay tres mujeres, sus ángeles, que le cuidan los kioscos:

-María Emilia Pires, una ingeniera civil nacida en Posadas, es la presidente de la CELO, la cooperativa que da luz, agua, internet, telefonía, gas en garrafa y te entierra

-Claudia Braga Urrutia es docente y fue directora de escuela en el barrio San Miguel. Gracias a la ley de lemas y a la obvia alianza Milei-Rovira fue electa defensora del pueblo. O, mejor dicho, defensora de Hassan.

-María Luisa “Lucy” Glum conoce la política obereña como pocos. De origen radical y de la mano de Miguel Oliveras recorrió un largo camino. Cuando descubrió que Carlos Rovira representaba muy bien los valores de Irigoyen, Illia y Alfonsín, se pasó a la renovación y fue prosecretaria del Consejo de Educación, directora de nivel primario y una de las redactoras de la Carta Orgánica de Oberá. Maneja el territorio (pergeñó las estratégicas comisiones vecinales) y es la cara y la voz del oficialismo en el Concejo Deliberante.

     Cocó Chanel decía que “Una mujer debe ser dos cosas: quién ella quiera y lo que ella quiera”.

     Pires, la defensora y Lucy serán tres cosas: quiénes ellas quieran, lo que ellas quieran…y lo que Pablo Hassan quiera.

 

-Walter Anestiades

-fotos: Red de Medios Misiones, Noticias de la Calle y prensa HCD de Oberá

 

                 EL FUTURO DEL PRO

 

     Propuesta Republicana nació en Buenos Aires hace dos décadas como un espacio local. Mauricio Macri, su creador, aprovechó el impulso que le dio ser un exitoso presidente del club más popular del país y logró saltar del sillón de la presidencia de Boca Juniors al sillón de jefe de gobierno porteño. Un cargo que ocupó acertadamente dos veces. En 2015 derrotó en un balotaje al entonces kirchnerista y hoy libertario Daniel Scioli y llegó a la presidencia de la nación. Y ese fue su techo.

     Cuatro años después, en 2019, fracaso con endeudamiento mediante, Macri no consiguió la reelección y el PRO empezó a achicarse. Y cuatro años después, en 2023, la irrupción del fenómeno Milei lo sumió en una pelea denigrante: luchar por sobrevivir.

     A Macri le cuesta asumir la relevancia que tuvo y tiene su desacertada presidencia en el hecho de que los libertarios hayan desplazado al PRO como opción electoral de los que aún se ilusionan con que haya algo mejor que las variantes peronistas para administrar el país.

    Si Milei es reelecto el mérito será exclusivo de Milei. Y si Milei tampoco logra reelegir el demérito será de “la derecha” con el PRO incluido. Están atrapados sin salida. Quizás Macri nunca debió dejar Boca. Para bien de él. Y para bien de Boca.

     El grueso de la sociedad argentina suele tener con el peronismo una paciencia que no tiene con nadie más. Macri tuvo un primer tiempo. Y no le van a dar el segundo tiempo que pretende.

    Oscar Wilde decía que “Nadie es tan rico como para comprar su pasado”.

    Mauricio Macri, tampoco.

 

-Walter Anestiades

-foto: prensa del PRO

 

 

 

   DONALD TRUMP SE CREE JOHN WAYNE

 


     John Wayne excedió el lugar de una estrella de Hollywood para alcanzar la estatura de un ícono cultural de los Estados Unidos y, en especial, de la derecha americana. Es una leyenda atemporal que para muchos estadounidenses representa el símbolo de lo recio y lo varonil. Es el vaquero héroe que se las arregla solo y le sale bien.

     Donald Trump se cree John Wayne.

     Trump no es solo un magnate que llegó, dos veces, a manejar el destino de la mayor potencia militar y económica del planeta. Es, antes que otra cosa, un líder marcadamente histriónico que durante catorce temporadas condujo su propio programa de televisión, llamado “El aprendiz”, por la cadena NBC. Como presidente no pasa un día sin que haga declaraciones impactantes y escriba en su red social. Si gobernar es comunicar Donald Trump es un ejemplo exacto de eso.

      Cualquiera que haya visto sus películas observará que John Wayne tiene una presencia escénica muy poderosa. Donald Trump es igual. Permanece omnipresente en la escena global y no solo por el cargo que ocupa sino por su carácter. Pareciera que el destino de millones de seres humanos dependiera de lo que se le ocurra a él. Y “pareciera” puede resultar una palabra muy tímida.

     Poco afecto a la tolerancia democrática (es de esos que reconoce los resultados de las elecciones solo cuando gana), es un líder que está tan cerca de conseguir hitos históricos como de perpetrar un desastre global.

    En la película “Ella llevaba una cinta amarilla”, que John Ford dirigió en el 49, el personaje de John Wayne, un capitán de la caballería yanqui, le aconseja siempre a sus subordinados: “Nunca se disculpe. Es un signo de debilidad”.

    Si una persona cabe en una frase, esa frase define a Donald Trump.

    


 

Walter Anestiades 

-foto: Reuters

   

lunes, 11 de mayo de 2026

 

          EL DARWINISMO SOCIAL

     El darwinismo social es una teoría que busca aplicar los conceptos de “supervivencia del más apto” y “selección natural”, trabajados por el científico inglés Charles Darwin en el siglo XIX, a la sociedad humana. Uno de los principales impulsores de esta teoría fue otro inglés del siglo XIX: el filósofo Herbert Spencer.

     Darwin concibió la teoría de la selección natural de las especies, ergo, los organismos mejor adaptados a su entorno tienen más chances de sobrevivir y transmitir los genes que propiciaron su éxito. Pero Darwin lo pensó para los animales, no para el ser humano.

     La nueva sociedad industrial del tiempo de Darwin le daba mucho valor a la productividad, y a la acumulación de capital. Tipos como Spencer plantearon entonces, forzando las teorías de Darwin, que las características heredadas, y no solo la educación, tenían un papel sustantivo en la capacidad colectiva de un pueblo. Para los darwinistas sociales los humanos más aptos competían, se adaptaban y dominaban la escena en una sociedad que recompensaba la inteligencia y la habilidad. Pero ¿qué pasaba con los más débiles que no podían adaptarse? Caían a lo más bajo de la escala social.

    En el siglo XXI los países más prósperos, que lo son por tener economías de libre mercado, aplican un modelo híbrido que combina la competencia con redes de seguridad social y un estado mínimo que invierte en Capital Humano (Educación y Salud). 

     “La sociedad existe para el beneficio de sus miembros, no los miembros para beneficio de la sociedad”, era la visión individualista de Herbert Spencer.

      ¿Qué hacemos con los que no se pueden adaptar? 

     A ver si nos entendemos: una cosa es ser un liberal.

     Y otra cosa es ser un desalmado.

-Walter Anestiades

-Imágenes: retrato de Darwin por Herbert Rose Barraud y archivos de Wikipedia






martes, 5 de mayo de 2026

 

    HASSAN VA A HACER LO QUE

            VOS LE PERMITAS

 


 El alcalde “encuentrista” de Oberá, Pablo Hassan, envió al parlamento comunal un proyecto bizarro: propone modificar el clásico sentido de circulación de las calles en el microcentro de la ciudad. Dice que para ordenar el tránsito y mejorar el andar del transporte público.

      Hay que decir tres cosas: primero, sabiendo con los bueyes que aramos (los que manejan la ciudad hace veintidós años), el negocio debe ser fenomenal.

    Segundo, dicen que esta propuesta surgió de “técnicos” en la materia. Deben ser técnicos que viven en Bulgaria porque cualquiera que recorre Oberá sabe que los problemas del tránsito no están ligados a las normas vigentes sino a la falta de respeto a las normas vigentes. No son las calles. Son los conductores.

     Tercero, dicen que “urbanistas” postularon a la Plaza San Martín como el lugar indicado para hacer una estación de transferencia? ¿En serio eso se le ocurrió a “especialistas”?

    Que el proyecto prospere dependerá de la sociedad y su capacidad de involucrarse en la cosa pública. Cuando algunos se portaron como ciudadanos consiguieron que se derogara el nuevo Código Fiscal que proponía la creación de una oficina de recaudación paralela a la oficina de Hacienda. Es un buen ejemplo. El poder siempre tantea hasta donde la sociedad le permite hacer lo que quiere.

     Escribe Julio Cortázar: “Hasta lo inesperado acaba en costumbre cuando ya se aprendió a soportar”.

    ¿Qué harán los obereños con este asunto que afectará su futuro?

      ¿Lucharán?

      ¿O soportarán?

Walter Anestiades