viernes, 20 de marzo de 2026

 

              ESO NO VA A PASAR

 

    Se cumplen cincuenta años, nada menos que medio siglo ya, del último golpe de estado que sufrió la Argentina. La sola enunciación de un golpe de estado debería encontrarnos a todos coincidiendo en algunos puntos que ni deberían discutirse y eso sería un síntoma de salud social. Pero lo que pasa es otra cosa:

-Resulta que hay gente que habla de libertad pero siente simpatía por los autores del golpe. Nuestro actual presidente Javier Milei parece detestar más a Alfonsín que a Videla. Otros ven como héroes a los guerrilleros que ponían bombas. Incluso algunos militan unos derechos humanos sesgados que los hacen repudiar los golpes de estado dados por militares en la Argentina, pero reivindican dictaduras, tiranías y autocracias de izquierda, a las que les lavan la cara llamándolas “revoluciones”.

   -Entonces hay cosas que no van a pasar:

    -No va a pasar que un liberal entienda que, si es liberal, no puede simpatizar con la dictadura de Videla ni con ninguna otra.

-No va a pasar que los kirchneristas admitan que ellos no pueden irla de paladines de los derechos humanos porque Néstor bajó un cuadro de una pared con el poder militar ya liquidado, cuando antes que el existió un Alfonsín que hizo juzgar a toda la cúpula militar cuando su poder estaba intacto. Un abogado Alfonsín que defendió a los perseguidos por la dictadura, a diferencia del abogado Néstor Kirchner que se dedicó a quedarse con las casas que los afectados por la circular 1.050 del ministro de la dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz, no pudieron pagar.

-No va a pasar que muchos sepan que Alfonsín tuvo como ministro de Educación y Justicia a Carlos Alconada Aramburu, que también fue ministro de la dictadura militar que derrocó al gobierno constitucional de Perón en 1955 y que en 1956 sancionó el decreto-ley 4.161 por el que se prohibió nombrar a Perón y a su ya difunta esposa Eva. Y que entonces durante ocho años en toda la Argentina, por ley, no se pudo nombrar a dos personas porque era delito. Ocurrió entre el 5 de marzo de 1956 y el 18 de noviembre de 1964, cuando ese decreto fue derogado por el gobierno democrático de otro presidente radical, Arturo Illia.

-No va a pasar que se entienda que para detestar lo hecho por el terrorismo de estado no hace falta ser de izquierda ni “progre”. Alcanza con ser un bien nacido.

-No va a pasar que la Argentina deje de ser un país donde la palabra "terrorista" tenga, para muchos, connotaciones positivas. Hay exguerrilleros que fueron a la tele a comer con Mirtha Legrand. Como si fueran estrellas de no se sabe qué cielo.

-No va a pasar que se comprenda que el estado siempre tiene la mayor responsabilidad. Siempre.

-No va a pasar que el peronismo que critica a Milei por decirles “zurdos” a la gente de izquierda asuma que fue José López Rega-la mano derecha de Perón-quién creó la “Triple A” (Alianza Anticomunista Argentina) para usar el poder del estado no para decirles "zurdos", sino para perseguirlos, expulsarlos del país o matarlos y durante un gobierno constitucional.

-No va a pasar que Javier Milei, hoy presidente de la nación, entienda que decirle "zurdo" desde su cargo a cualquiera que no piense exactamente igual a él es peligroso, es mentiroso, ya sucedió, y se llama macartismo.

-No va a pasar ver que en Misiones, los que cada 24 de marzo hacen actos contra la dictadura de hace medio siglo, dejen de bancar al feudo de hoy, el de Carlos Rovira, que persigue a los que no puede cooptar.

-No va a pasar que los peronistas dejen de operar desde el primer minuto para que caiga todo gobierno electo por el pueblo que no sea peronista, como hicieron con Mauricio Macri y ahora hacen con Javier Milei

-No va a pasar que el exguerrillero Mario Firmenich, que es de lo más detestable que puede ofrecer la humanidad, vaya preso en la Argentina en vez de ser docente y enseñar en una universidad española (¡enseñar!).

-No va a pasar que dejen de discutir cifras de desaparecidos los que, por dentro, piensan que todos los desaparecidos "algo habrán hecho".

-No va a pasar que se entienda el daño que hizo el kirchnerismo en el poder al fomentar el odio a los uniformes de los militares y de los policías como si cada militar fuera Jorge Rafael Videla y cada policía fuera Ramón Camps.

-No va a pasar que todos tomen conciencia de que el germen de nuestras desgracias vino, precisamente, con los golpes de estado quebrando el orden constitucional como el de 1930, el de 1943, el de 1955, el de 1962, el de 1966 y el de 1976. Aunque la democracia nos haya ofrecido gobiernos espantosos. Bien decía Winston Churchill, “la democracia es el peor sistema de gobierno, a excepción de todos los demás”.

-No va a pasar que todos comprendan que al terrorismo se lo debe combatir. Pero en democracia y bajo el imperio de la ley. Como hizo Italia con las "Brigadas Rojas", unos tipos que no eran ningunos Boy Scouts. De hecho, secuestraron y mataron al mismísimo primer ministro italiano Aldo Moro. Pero en Italia no se comieron al antropógafo.

-No va a pasar que la refutación de la "Teoría de los dos demonios" deje de esconder la intención de justificar al terrorismo que puso bombas que mataron a muchos argentinos integrantes de ese mismo pueblo al que decían defender.

-No va a pasar que haya una sola vara para que un mismo hecho se mida igual, en vez de primero mirar quién fue el autor del hecho para decidir que vara usar.

-No va a pasar eso de matizar los análisis en vez de alistarse fanáticamente en un supuesto bando bien separado de otro.

-Un negacionista que deje de serlo. Un defensor de terroristas que deje de serlo. Un bruto, un fanático, que se vuelva inteligente y cuestione sus propias ideas. El medir todo con la misma vara.

       Eso debería pasar después de medio siglo de aquél golpe. Pero no. Olvidate.

      Eso no va a pasar.

 

 

 

-Walter Anestiades

    

viernes, 13 de marzo de 2026

 

INTENDENTE ROVIRISTA PABLO HASSAN: EL RESPONSABLE NÚMERO 1 DE LOS MUCHOS PROBLEMAS QUE SUFREN LOS OBEREÑOS

 

     La estrategia comunicacional del estado rovirista no es novedosa pero se mantiene en el tiempo porque ante la falta de logros para exhibir otra no les queda: se trata de, ante cada problema local, intentar diluir las responsabilidades locales en las nacionales. ¿Cómo? cooptando medios y periodistas (y militantes en las redes sociales) para que engrupan con el cuento de que todo lo positivo que pasa por acá es “gracias” a los gobiernos renovadores (que llevan un cuarto de siglo manejando la cosa pública). Y que todo lo malo es culpa exclusiva del gobierno nacional de Milei (que la tiene pero no es exclusiva). En Oberá el responsable número 1 de la pésima calidad de vida predominante es el alcalde renovador Pablo Alberto Hassan. Es así.

     ¿Tenes problemas con la luz y el agua? Es responsabilidad de la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá-CELO-que desde hace años fue copada por el oficialismo renovador. De hecho, su actual titular María Emilia Pires, antes de llegar a ese cargo era funcionaria municipal en la administración Hassan. ¿Qué el gobierno nacional elimina los subsidios a la energía? ¿De qué podrá espantarse una entidad que ni siquiera cumple con el mínimo requisito de publicar su Memoria y Balance para que los socios (sus “dueños”) la conozcan?

     ¿No tenes trabajo? La economía misionera no los genera desde hace mucho y la obereña menos, excepto para los acomodados políticos de la renovación que ocupan puestos en el estado comunal o en el provincial. A eso se le suma ahora la malaria generada por otro ajuste de un gobierno nacional que pagan los de siempre: los trabajadores y los jubilados.

    ¿Crisis en la industria yerbatera? El presidente Milei afectó de muerte a los pequeños y medianos productores de esta economía regional al desregular el mercado. No hizo lo mismo con el mercado del dólar (que se mantiene entre unas bandas de flotación que regula el estado nacional y el año pasado, de un modo inédito en nuestra historia, también lo reguló el mismísimo estado yanqui a través del Departamento del Tesoro). ¿Qué hizo el gobierno provincial? Es un aliado del gobierno nacional que en el Congreso vota lo que Milei pide. Incluido el exgobernador y ahora diputado nacional Oscar Herrera Ahuad, quién no tuvo ningún drama en votar a favor del “desfinanciamiento universitario” (así lo catalogan desde las universidades públicas), a pesar de haber hecho campaña para ser electo diciendo todo lo contrario. Sobre la ahora obvia alianza política Milei-Rovira escribimos y hablamos hace mucho y antes que nadie.

     ¿Hay que hacer una nueva línea de 132 kilovoltios para que la zona centro de Misiones tenga la energía eléctrica que necesita? Rovira y sus títeres, especialmente Hugo Passalacqua, no la hicieron, aunque gobiernan desde 2003, porque no les importó. Y el alcalde Hassan se la pasó contando el cuentito del parque solar (?). Ahora se habla de un crédito externo para hacer la bendita línea. Habrá que estar muy atentos porque en 2027 hay elecciones de autoridades comunales, provinciales y nacionales y el asunto será un botín político entre renovadores y libertarios. Los obereños deberán aprender a celebrar obras concretadas y no obras anunciadas.

     Y podríamos seguir pero aburre escribir lo mismo por enésima vez. Y lo hacemos por enésima vez porque alguien tiene que hablar críticamente de los gobiernos locales.

    Resumiendo: el gobierno de Milei tiene obvia responsabilidad en la innegable malaria que atraviesa la economía cotidiana. Y los gobiernos anteriores como el kirchnerismo y el macrismo, pero especialmente el kirchnerismo que fue una calamidad pública, también porque hicieron tan mal las cosas que llevaron a Milei adonde está. Ahora bien, hay que decirlo: pretender desligar de los añejos problemas locales a los gobiernos locales, que encima ya llevan años, es cosa de idiotas.

    El escritor español Arturo Pérez Reverte dijo hace un tiempo  “Veo a la humanidad en una pandemia de estupidez”.

     No te contagies.

 

Walter Anestiades

   

miércoles, 4 de febrero de 2026

 

HURACÁN vs SAN LORENZO: 6 datos del clásico en la previa del partido de este domingo, 19,15 horas en la cancha de Huracán

1º-el del domingo será el clásico oficial número 193 entre ligas y copas nacionales del amateurismo y del profesionalismo (nunca jugaron por copas internacionales) y San Lorenzo lleva 39 partidos de ventaja: ganó 87 contra 48 de Huracán y empataron 57

2º-la holgada diferencia en el historial San Lorenzo la sacó en los primeros 100 partidos, entre 1915 y 1972 (durante 57 años) cuando logró 56 triunfos contra 23 de Huracán y empataron 21 veces (sacó 33 partidos de diferencia)

3º-en el último medio siglo el historial se tornó más parejo con 6 partidos de ventaja para el “ciclón” y mayoría de empates (31 victorias de San Lorenzo, 25 de Huracán y 36 empates en 92 clásicos)

4º-en la cancha de Huracán San Lorenzo ganó más veces que el propio Huracán. Jugaron 75 veces de modo oficial y San Lorenzo ganó 9 más: 30 contra 21 y empataron 24

5º-en la actualidad San Lorenzo padece una racha negativa en el historial general y en Parque Patricios. De los últimos 15 clásicos entre "cuervos" y "quemeros", San Lorenzo ganó 1 solo (fue en la liga 2022, en su cancha, por 1-0 con gol de Ezequiel Cerutti), perdió 3 (los 3 en la cancha de Huracán) y empató 12 (6 en su cancha y 6 en la de Huracán). Y en Parque Patricios San Lorenzo no gana desde hace 9 años y 7 partidos (ganó por última vez en la liga 2017 por 1-0 con gol de Marcos Angeleri). Pasaron 3 victorias de Huracán y 4 empates

6º- el primer partido oficial de la historia se jugó el domingo 24 de octubre de 1915, en el estadio de Ferro Carril Oeste, donde San Lorenzo hizo de local, por la liga de ese año, en tiempos del amateurismo, y lo ganó San Lorenzo 3-1

7º-es uno de los clásicos con el historial más desparejo del fútbol argentino, solo superado por la diferencia que River le saca a Racing (43 partidos de ventaja) 

-estadísticas de Walter Anestiades

viernes, 30 de enero de 2026

 

         LA DOSIS HACE AL VENENO

 

     Paracelso fue un médico y un alquimista nacido en Suiza a fines del siglo XV. Su célebre frase “dosis sola facit venenum”, ergo, “la dosis hace al veneno”, debería motivar a tantos dogmáticos irreflexivos a intentar entender por qué los matices enriquecen el pensamiento. La sociedad pendular pasó de apoyar la anacrónica idea del estado paternalista a venerar la utopía de que no hay fallas de mercado. ¿Sector público o sector privado? ¡Ojo! La dosis hace al veneno.

     En ningún lugar de nuestro país se puede pensar lo público y lo privado sin tener en cuenta que la amoralidad, y su consecuencia “los curros”, lo atraviesa todo. Y solamente un bruto puede confundir equilibrio con tibieza.

     El presidente Javier Milei dice que, para él, no existen las fallas de mercado.  Y desde sectores peronistas, kirchneristas, radicales o macristas hablan de la economía como si todo lo padecido en la Argentina de las últimas décadas no hubiera sido por culpa de los detestables gobiernos que ellos mismos integraron. Y la izquierda vernácula es tan patética que sigue discutiendo el capitalismo en un mundo donde otras izquierdas, más modernas, ya no lo discuten. Incluso quedan otros, más patéticos todavía, que le echan la culpa a la democracia como si Videla, Massera, Aramburu, Rojas, Uriburu y Onganía fueran personajes de un cuento de terror para chicos.

    Si nos enfocamos en las provincias el debate pasa por otro lado: el atraso es tal que en muchas hay un señor feudal que tiene rendidos a sus pies al sector público y al sector privado en una alianza escandalosa pensada para provecho propio. La Misiones siglo XXI de Carlos Rovira es el ejemplo perfecto de eso.

    Los países más prósperos del mundo se caracterizan por tener economías mixtas que combinan un mercado libre y dinámico con un estado chico, eficiente y mínimamente regulador. Donde el respeto a la propiedad privada es el primer mandamiento y hay redes de contención para que el destino de los más vulnerables no sea cosa de Dios. Aún así toda sociedad tiene problemas serios. Todas.

    Lo que no tienen todas es un sistema de impunidad consolidado como sí lo tiene la Argentina, donde las infravaloradas instituciones democráticas parecen estar de adorno. Esto es clave. El control al poder es fun-da-men-tal. Y la Educación, la buena y moderna educación, es insoslayable.

    Como ni la educación es buena ni las instituciones son fuertes, por acá se sigue ciegamente a un Messi, esperando que gambetee a todos y meta goles. Eso, en el fútbol, pasa. En el resto de la vida, no.

     Bisturí en vez de motosierra. Estado chico, controlado, administrado de modo transparente y eficiente. Sector privado libre pero sin dejar que diez orcas se coman a todos los pingüinos. No es una utopía. Así es como funciona. Y si no, no funciona.

    No hay progreso sin libre mercado. Y en ningún país del mundo viven sin estado.

    Estado y mercado.

    La dosis hace al veneno…

   

 -Walter Anestiades

-Imagen: socialhizo.com 

sábado, 24 de enero de 2026

 

DÍGALO CON MÍMICA: LOS LIBERTARIOS

       NO CRITICAN A HASSAN

 

     La Libertad Avanza ganó ampliamente los últimos comicios nacionales en casi todo el país, incluida Oberá. Y desaparecieron. No critican públicamente al alcalde Pablo Hassan (con toda la letra que hay), ni lo que pasa en la CELO. Se suman al obispo Bitar, a los pastores protestantes, al peronismo, a la cúpula radical y al periodismo para conformar, juntos, un grupo que debe hacerse señas entre ellos porque palabras ni se les oyen ni se les leen. El célebre Marcel Marceau decía que “El mimo hace visible lo invisible e invisible lo visible”. En Oberá los libertarios hacen solo lo último.

     La impresentable gestión del alcalde rovirista Pablo Hassan ofrece tanto material para una elaboración crítica de lo poco que hace (mal) y de lo mucho que no hace, que invita a no parar de hablar o a armar una enciclopedia con fascículos coleccionables. Es una administración malísima.

     Pero, ridículamente, son muy poquitos los que la critican como se debe. Lo hace el terceto de concejales opositores (Adriana Kosnicki y Aníbal Ramírez del PRO y Mara Frontini, que se pasó del PRO a La Libertad Avanza hace cinco minutos, por eso no cuenta como libertaria). Un par de periodistas. Desde la actual defensoría del pueblo (que en tres meses se estarán despidiendo para que los reemplacen un par de obsecuentes). Algunos osados ciudadanos que lo hacen en las redes sociales. Algún dirigente de vez en cuando. Y punto. Los libertarios de Oberá actúan como una suerte de espacio fantasma, sin referentes locales visibles, que igual que la “casta” política a la que critican aparecen para las elecciones y después desaparecen.

    Estamos hablando de La Libertad Avanza, el único espacio político que en 2027 podría arrebatarle en las urnas la intendencia a la renovación, que la  ocupa desde hace más de dos décadas. Los libertarios obereños ahora no molestan a Hassan, pero en 2027 saldrán de gira por los medios y en las redes sociales con candidatos a intendente y a concejales. ¿Cómo creerle a alguien que cierra la boca después de una elección y reaparece en la próxima para decirnos que es opositor y tiene un proyecto alternativo de ciudad?

     ¡Qué feo no ser parte de la runfla rovirista y que nadie te represente en el día a día!

     El escritor Juan Gelman hace una bellísima comparación en su poema “Gotán”. Dice, “Esa mujer se parecía a la palabra ´nunca”.

    Los libertarios de Oberá se parecen a la palabra “silencio”.

 

-Walter Anestiades

-Imagen: Dreamstime 

   

    

viernes, 23 de enero de 2026

 

LA CIUDAD DE LOS NUEVE MANDAMIENTOS

 

     ¿Qué clase de cristianismo enseñan en Oberá? Un camión perdió su carga de cerveza al chocar y enseguida, en “la ciudad de las iglesias”, muchos fueron a llevarse lo que no era de ellos. Agarrar lo que no es de uno, dice la doctrina de Jesús, no está bien. ¿Entonces? ¿Captas porque cuando hay que elegir al poder local siempre gana un renovador?

     En todo tiempo y lugar se han incumplido los diez mandamientos judeo-cristianos. Pero puede que no sean tantos los lugares en que sus líderes religiosos se preocupen porque se apliquen nueve de ellos y se despreocupen del incumplimiento del otro. En Oberá el “no robarás”, que aparece como séptimo mandamiento entre los católicos y como octavo mandamiento entre los protestantes, fue “borrado”. ¡Qué feo!

     A una persona que cree que tiene derecho a llevarse algo que no es de él, solo porque cayó de su lugar al suelo, en la casa nunca le enseñaron que lo ajeno no se toca. O en la iglesia adonde va (en Oberá una parte sustantiva de sus habitantes se congrega en alguna) le contaron que hay solo nueve mandamientos en vez de diez. O, tercera opción, a la buena educación y a la doctrina que legó Cristo, se las enseñaron, pero eligió pasárselas por la bombilla del mate.

     Eventos como el saqueo de un camión de cerveza (y las justificaciones berretas de los “pungas” de alma que se pueden leer en las redes sociales), ayudan a entender porque el intendente rovirista Hassan y sus lacayos de la CELO son socialmente eximidos de otros saqueos mucho más preocupantes.

     Oberá es la ciudad de los 9 Mandamientos.

     Debe ser que, ya hace mucho, el que falta cayó al suelo desde algún camión…



 -Walter Anestiades


 

 

miércoles, 21 de enero de 2026

 

           LA “CUSTOMIZACIÓN” DE OBERÁ 

 

     La palabra “customizar” es un anglicismo que se refiere a modificar un producto, servicio o contenido para ajustarlo a los gustos personales de alguien. “Customizar” es hacer algo “a medida”. Durante un cuarto de siglo Carlos Rovira se enfocó en lograr que la política, la justicia, la prensa, las inquietudes de las nuevas generaciones, las iglesias, el establishment y la economía  cotidiana hagan sistema en sincronía para que todo marche según sus gustos. Y lo logró. Por derivación, el alcalde Pablo Hassan disfruta de eso en Oberá.

     Donald Trump quiere customizar el mundo para que todo vaya según sus preferencias. Vladimir Putin y Xi Jinping pretenden lo mismo.

     En la Argentina Gildo Insfrán lo logró en Formosa. Y Fernando Espinoza en La Matanza.

     En Oberá la oposición se reduce a pocos dirigentes que ya no tienen votos y por eso cuando pegan ya no duele. Y a pocos dirigentes que sí son votados pero que pegan donde no duele.

     La sociedad que se expresa en las redes sociales, como si hubieran salido de “El mundo del revés” de María Elena Walsh, critica más al terceto de concejales opositores y a los defensores del pueblo por preguntar lo que corresponde preguntar, que al intendente por no responder lo que corresponde responder.

    En abril Claudia Braga Urrutia asumirá la defensoría de Hassan. Porque la Defensoría del Pueblo, concebida como un espacio independiente del oficialismo, volverá a ponerse en pausa por cuatro años, como en la época de Patricia Nittmann y Carlos Fernández.

     Hasta se torna vergonzoso decirles “periodistas” a una caterva de publicistas del gobierno que se arrastran por la miserable pauta oficial. Y, encima, se fue “Pepe” Tarditti.

     Los líderes de las iglesias cristianas están demasiado ocupados en combatir los pecados de los gobiernos nacionales como para mirar, aunque sea de reojo, los pecados locales.

    Las críticas de la sociedad que no se resigna no pasan de un inocuo desahogo en algunos medios tradicionales o en las redes sociales. Y esa gente no tiene líderes.

     Hassan hace lo que le ordenan del parque paraguayo y no encuentra resistencia. Es más, casi que de eso no se habla. Todo es tan patético que en Oberá hay gente más preocupada por lo que hará Trump con el petróleo en Venezuela que por lo que hace la CELO con la luz y el agua.

     Dicen que Paul Simon, aquél cantante yanqui del dúo “Simon and Garfunkel”, dijo alguna vez: “Hoy no tengo nada que hacer. Solo sonreir”.

      Con la customización de Oberá, Hassan puede decir lo mismo cada mañana en su oficina.

    No tiene nada que hacer. Solo sonreir.

 

-Walter Anestiades

-Imagen: Superlatio-Murcia