martes, 7 de abril de 2026

 

¿CÓMO SE AJUSTAN LOS QUE TE AJUSTAN?

 

     La herencia que recibimos es desastrosa. Es tan mala que las cuentas no cierran y, por eso,  ahora “todos” tenemos que hacer un esfuerzo y ajustarnos para que el futuro del país sea el que siempre soñamos.

     En más de medio siglo de vida y más de tres décadas de periodista esta idea, palabras más palabras menos, se las escuché decir y aplicar a varios gobiernos. Un gobierno gastó más de lo que podía y entonces se endeudó interna o externamente, o se choreó lo que debió invertir en desarrollo. El gobierno que lo sucede te dice que las cuentas del estado nacional, provincial o comunal no cierran, y entonces no queda otra: te tenes que ajustar.

    Pero, pregunto: ¿cómo se ajustan los que te ajustan a vos? ¿Se ajustan? ¿O el ajuste es eso que siempre pedimos que hagan los otros?

     En el gobierno de Milei también aparecen funcionarios públicos que, casualmente desde que se metieron a hacer política, prosperaron. Y son criticados e investigados, cínicamente, por otros que hicieron lo mismo pero muchísimo peor cuando les tocó gobernar.

    ¿Para qué sirve el ajuste? ¿A quién le sirve?

     ¿Cómo se ajustan Milei, su hermana Karina, Adorni y los Caputo? ¿Cómo se ajustaron Cristina, Alberto, Macri, Massa y Boudou? ¿Cómo se ajustan Rovira, Passalacqua, Safrán y Hassan? ¿Cómo se ajustan los gobernadores, sus ministros, los intendentes, los concejales, y cada periodista, economista o militante que bancan estos ajustes?

     Se hizo bastante popular esa frase atribuida a John Lennon acerca de que “La vida es eso que te pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes”.

    Se puede decir que en la Argentina “La vida es eso que te pasa mientras pagas el ajuste”.

    ¿Alguna vez habrá un gobierno que sepa hacer algo más que ajustar a los de siempre? Por ejemplo atraer inversiones para crear riqueza y trabajo en blanco, todo en el mundo real que es el mundo privado. ¿Habrá alguno que sea capaz de hacer eso? ¿O todo será siempre un ajuste alternado por un despilfarro, sacudido por un tremendo choreo, para derivar en otro ajuste?

     Porque mirá que, volviendo a lo de Lennon, y aunque nos guste creer que nos falta muchísimo, no somos ternos.

     La vida se nos está pasando.

 

-Walter Anestiades

-Imagen: depositphotos

domingo, 5 de abril de 2026

 

            ¿QUÉ QUERÉS ALMORZAR?

                ¿ADORNI O LOS RUSOS?

 


     Una cortina de humo es una técnica de manipulación utilizada en política y en medios de comunicación para desviar la atención pública de una crisis o de un escándalo hacia otro asunto. Se genera ruido para que se hable de otra cosa y no de lo que un gobierno no quiere que se siga hablando.

    En las últimas horas nos enteramos que un consorcio de periodistas internacionales llamado “openDemocracy”, con datos basados en documentos filtrados, reveló que una red rusa habría pagado 283 mil dólares para “inyectar” artículos críticos a la gestión del presidente Milei en medios argentinos. Dicen que hubo ofertas a comunicadores y usuarios de redes sociales, a quienes se les propuso pagos en criptomonedas a cambio de difundir contenido político guionado desde el exterior.

    A todo esto, el jefe de gabinete Manuel Adorni ¿ya explicó porque su nivel de vida es incompatible con sus ingresos, porqué tiene propiedades que no declaró y cómo es eso de que su mujer viajó en el avión presidencial?

     En 1.990 Hollywood filmó “La hoguera de las vanidades”, una película basada en el libro homónimo del periodista estadounidense Tom Wolfe, con Bruce Willis, Tom Hanks y Melanie Griffith. Tom Hanks es un corredor de bolsa que tiene una amante, Melanie Griffith. Una amante que atropella con su auto a un chico negro, que queda en estado de coma. A partir de ahí todos culpan a Tom Hanks porque el auto era de él y el tema, un joven blanco con guita atropella y casi mata a un chico negro, genera un linchamiento mediático del que participan políticos, periodistas, artistas y el público en general. Bruce Willis hace de uno de los periodistas que sigue el caso. En cierto momento Hanks, que se hace muy famoso y no puede ni caminar por la calle porque los blancos racistas lo “aman” por atropellar a un negro y los negros lo odian, se escapa en un subte y ahí lo sigue el periodista que interpreta Bruce Willis. Hanks le cuenta lo agobiado que está y le pregunta: “Por qué soy tan importante”. Y el periodista le responde: “Vos no sos importante. Sos el almuerzo de hoy. Dentro de una semana nadie se va a acordar que almorzó hoy”.

    ¿Qué querés almorzar hoy?

     ¿Adorni?

     ¿O los rusos?

 

 

Walter Anestiades

miércoles, 1 de abril de 2026

 

     ASUMIÓ LA DEFENSORA DE HASSAN

 

     Esta mañana Oberá retrocedió de nuevo: la Defensoría del Pueblo, cuyo nombre revela explícitamente su deber, volvió a perder su independencia del poder político.

    Asumió Claudia Braga Urrutia, a quién podes ver en la foto festejando su triunfo electoral como defensora junto al intendente al que deberá controlar. Es una postal de ciudad bananera.

     Junto a su segundo, el psicólogo estatal Rafael Márques da Silva, Braga Urrutia conformó una fórmula que fue pergeñada por el mismísimo alcalde Pablo Hassan para la misión que ya supo cumplir Patricia Nittman durante los años de Carlos Fernández: no molestar.

     Cuando se votó, hace un año, Braga Urrutia tuvo un desempeño electoral tan anémico que obtuvo menos votos que el voto en blanco. Sacó 2.605 votos, apenas el 8,8% del total (los votos en blanco fueron 2.967). Que una persona con tan poca representatividad haya sido electa se explica por la vetusta ley de lemas y por la alianza política entre Milei y Rovira.

    Oberá no para de retroceder. Dos seca-nucas del poder ocupan los lugares que deberían ocupar ciudadanos independientes del poder.

     El escritor Leopoldo Marechal decía que “Cuando se recibe un nombre se recibe un destino”.

     Sin embargo, durante los próximos cuatro años, la Defensoría del Pueblo de Oberá, tendrá un destino bien opuesto al que debería tener frente al poder rovirista local.

     No molestar.

 

-Walter Anestiades

-foto: Silvia Serafín

 

 

sábado, 28 de marzo de 2026

 

SEÑOR EX MINISTRO DE SEGURIDAD JORGE FRANCO ¿DÓNDE ESTÁ GOLEMBA?

 


      “Si logran que te hagas las preguntas equivocadas, no tendrán que preocuparse por las respuestas”, dijo Thomas Pynchon, el autor de la novela “Vineland” en la que se basa la reciente ganadora del Óscar “Una batalla tras otra” con Leonardo Di Caprio. El estado rovirista logró que la sociedad haga la pregunta equivocada. No es ¿dónde está Golemba”. La pregunta correcta es: señor exministro de gobierno Jorge Franco, ¿dónde está Golemba?

     Hay un dato revelador del estado de las cosas por acá. El abogado de la familia, el exdiputado provincial oficialista Rafael Pereyra Pigerl, consideró determinante para que el caso avance apartar a la justicia provincial y que investigue el fuero federal. Y lo consiguió. Un rovirista no confió para nada en la justicia rovirista.

     En Misiones el ministro de gobierno es el responsable máximo de la seguridad de toda la población. Cuando Golemba desapareció el ministro de gobierno era Jorge Franco.

    En dieciocho años nunca nadie le preguntó a Franco por Golemba. Tampoco Pereyra Pigerl, su compañero de bancada en el parlamento provincial. El parlamento debió interpelarlo pero lo eximió de dar explicaciones.

     Hay que hacer las preguntas correctas. Usando nombres propios.

     Señor Jorge Franco, exministro de Gobierno aquél jueves 27 de abril de 2008. ¿Dónde está Golemba?

 

Walter Anestiades

  

                     MIRAR COMO SE APAGA 


     



     La semana pasada, unos amigos de las redes sociales recordaron al doctor Alejandro Vogt, un científico que fue el creador del legendario serpentario de Oberá, dónde se elaboraba el suero antiofídico que salvó la vida de más de ochocientas personas. Vogt debió ser reconocido, próspero y feliz. Todo lo contrario. El poder ordenó abandonarlo y dejar que su obra se extinga. Vogt se fue apagando a la par de sus creaciones. Y la sociedad obereña, en vez de reaccionar, miró como se apagaba.

     Recordemos y contemosle rápidamente a las nuevas generaciones: Alejandro Urs Vogt era chaqueño, médico, biólogo, maestro de escuela, músico, piloto de avión militar y comercial (estuvo en la guerra de Malvinas), trabajó en Gendarmería Nacional (donde llegó a ser comandante del Escuadrón 9 de Oberá) y en el Instituto Malbrán de Buenos Aires. Llegó a Oberá en 1985 y montó un centro de investigación científica, y de paso un destino educativo y turístico, que fue orgullo de la ciudad y en dónde  salvó a muchos de morir de ofidismo. Se lo conoció como “el serpentario”.

     Un día, en la génesis de este siglo, se le ocurrió quejarse por radio de que el entonces alcalde renovador Ewaldo Rindfleisch había dejado cesante al único ayudante que él tenía en el serpentario. Eso bastó para que Rindfleisch se “enojara” y ordenara abandonarlo. Hoy se diría “cancelarlo”. Y lo cancelaron. No tuvo ayuda de ningún lado.

      Toda su obra se vino abajo. Y él también. Algunos de los profesionales que formó se fueron a trabajar a Gobernador Roca y los animales del serpentario fueron a parar a Iguazú. Eso nos dijo al colega Eduardo Jacquemín de Infóber digital y a mí en el verano de 2012. Pasaron catorce veranos más.

     En sus últimos días la diabetes le pasó una factura elevada, quedó postrado, y lo asistieron unos vecinos hasta que se fue de este plano el martes 30 de abril de 2019, una semana después de haber cumplido 74 años.  

     Y así de fácil se apagó la luz del serpentario.

     Como se apagan todas las cosas en Oberá.

     Mirando cómo se apagan.

 

 

Walter Anestiades

   

   

viernes, 20 de marzo de 2026

 

              ESO NO VA A PASAR

 

    Se cumplen cincuenta años, nada menos que medio siglo ya, del último golpe de estado que sufrió la Argentina. La sola enunciación de un golpe de estado debería encontrarnos a todos coincidiendo en algunos puntos que ni deberían discutirse y eso sería un síntoma de salud social. Pero lo que pasa es otra cosa:

-Resulta que hay gente que habla de libertad pero siente simpatía por los autores del golpe. Nuestro actual presidente Javier Milei parece detestar más a Alfonsín que a Videla. Otros ven como héroes a los guerrilleros que ponían bombas. Incluso algunos militan unos derechos humanos sesgados que los hacen repudiar los golpes de estado dados por militares en la Argentina, pero reivindican dictaduras, tiranías y autocracias de izquierda, a las que les lavan la cara llamándolas “revoluciones”.

   -Entonces hay cosas que no van a pasar:

    -No va a pasar que un liberal entienda que, si es liberal, no puede simpatizar con la dictadura de Videla ni con ninguna otra.

-No va a pasar que los kirchneristas admitan que ellos no pueden irla de paladines de los derechos humanos porque Néstor bajó un cuadro de una pared con el poder militar ya liquidado, cuando antes que el existió un Alfonsín que hizo juzgar a toda la cúpula militar cuando su poder estaba intacto. Un abogado Alfonsín que defendió a los perseguidos por la dictadura, a diferencia del abogado Néstor Kirchner que se dedicó a quedarse con las casas que los afectados por la circular 1.050 del ministro de la dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz, no pudieron pagar.

-No va a pasar que muchos sepan que Alfonsín tuvo como ministro de Educación y Justicia a Carlos Alconada Aramburu, que también fue ministro de la dictadura militar que derrocó al gobierno constitucional de Perón en 1955 y que en 1956 sancionó el decreto-ley 4.161 por el que se prohibió nombrar a Perón y a su ya difunta esposa Eva. Y que entonces durante ocho años en toda la Argentina, por ley, no se pudo nombrar a dos personas porque era delito. Ocurrió entre el 5 de marzo de 1956 y el 18 de noviembre de 1964, cuando ese decreto fue derogado por el gobierno democrático de otro presidente radical, Arturo Illia.

-No va a pasar que se entienda que para detestar lo hecho por el terrorismo de estado no hace falta ser de izquierda ni “progre”. Alcanza con ser un bien nacido.

-No va a pasar que la Argentina deje de ser un país donde la palabra "terrorista" tenga, para muchos, connotaciones positivas. Hay exguerrilleros que fueron a la tele a comer con Mirtha Legrand. Como si fueran estrellas de no se sabe qué cielo.

-No va a pasar que se comprenda que el estado siempre tiene la mayor responsabilidad. Siempre.

-No va a pasar que el peronismo que critica a Milei por decirles “zurdos” a la gente de izquierda asuma que fue José López Rega-la mano derecha de Perón-quién creó la “Triple A” (Alianza Anticomunista Argentina) para usar el poder del estado no para decirles "zurdos", sino para perseguirlos, expulsarlos del país o matarlos y durante un gobierno constitucional.

-No va a pasar que Javier Milei, hoy presidente de la nación, entienda que decirle "zurdo" desde su cargo a cualquiera que no piense exactamente igual a él es peligroso, es mentiroso, ya sucedió, y se llama macartismo.

-No va a pasar ver que en Misiones, los que cada 24 de marzo hacen actos contra la dictadura de hace medio siglo, dejen de bancar al feudo de hoy, el de Carlos Rovira, que persigue a los que no puede cooptar.

-No va a pasar que los peronistas dejen de operar desde el primer minuto para que caiga todo gobierno electo por el pueblo que no sea peronista, como hicieron con Mauricio Macri y ahora hacen con Javier Milei

-No va a pasar que el exguerrillero Mario Firmenich, que es de lo más detestable que puede ofrecer la humanidad, vaya preso en la Argentina en vez de ser docente y enseñar en una universidad española (¡enseñar!).

-No va a pasar que dejen de discutir cifras de desaparecidos los que, por dentro, piensan que todos los desaparecidos "algo habrán hecho".

-No va a pasar que se entienda el daño que hizo el kirchnerismo en el poder al fomentar el odio a los uniformes de los militares y de los policías como si cada militar fuera Jorge Rafael Videla y cada policía fuera Ramón Camps.

-No va a pasar que todos tomen conciencia de que el germen de nuestras desgracias vino, precisamente, con los golpes de estado quebrando el orden constitucional como el de 1930, el de 1943, el de 1955, el de 1962, el de 1966 y el de 1976. Aunque la democracia nos haya ofrecido gobiernos espantosos. Bien decía Winston Churchill, “la democracia es el peor sistema de gobierno, a excepción de todos los demás”.

-No va a pasar que todos comprendan que al terrorismo se lo debe combatir. Pero en democracia y bajo el imperio de la ley. Como hizo Italia con las "Brigadas Rojas", unos tipos que no eran ningunos Boy Scouts. De hecho, secuestraron y mataron al mismísimo primer ministro italiano Aldo Moro. Pero en Italia no se comieron al antropógafo.

-No va a pasar que la refutación de la "Teoría de los dos demonios" deje de esconder la intención de justificar al terrorismo que puso bombas que mataron a muchos argentinos integrantes de ese mismo pueblo al que decían defender.

-No va a pasar que haya una sola vara para que un mismo hecho se mida igual, en vez de primero mirar quién fue el autor del hecho para decidir que vara usar.

-No va a pasar eso de matizar los análisis en vez de alistarse fanáticamente en un supuesto bando bien separado de otro.

-Un negacionista que deje de serlo. Un defensor de terroristas que deje de serlo. Un bruto, un fanático, que se vuelva inteligente y cuestione sus propias ideas. El medir todo con la misma vara.

       Eso debería pasar después de medio siglo de aquél golpe. Pero no. Olvidate.

      Eso no va a pasar.

 

 

 

-Walter Anestiades

    

viernes, 13 de marzo de 2026

 

INTENDENTE ROVIRISTA PABLO HASSAN: EL RESPONSABLE NÚMERO 1 DE LOS MUCHOS PROBLEMAS QUE SUFREN LOS OBEREÑOS

 

     La estrategia comunicacional del estado rovirista no es novedosa pero se mantiene en el tiempo porque ante la falta de logros para exhibir otra no les queda: se trata de, ante cada problema local, intentar diluir las responsabilidades locales en las nacionales. ¿Cómo? cooptando medios y periodistas (y militantes en las redes sociales) para que engrupan con el cuento de que todo lo positivo que pasa por acá es “gracias” a los gobiernos renovadores (que llevan un cuarto de siglo manejando la cosa pública). Y que todo lo malo es culpa exclusiva del gobierno nacional de Milei (que la tiene pero no es exclusiva). En Oberá el responsable número 1 de la pésima calidad de vida predominante es el alcalde renovador Pablo Alberto Hassan. Es así.

     ¿Tenes problemas con la luz y el agua? Es responsabilidad de la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá-CELO-que desde hace años fue copada por el oficialismo renovador. De hecho, su actual titular María Emilia Pires, antes de llegar a ese cargo era funcionaria municipal en la administración Hassan. ¿Qué el gobierno nacional elimina los subsidios a la energía? ¿De qué podrá espantarse una entidad que ni siquiera cumple con el mínimo requisito de publicar su Memoria y Balance para que los socios (sus “dueños”) la conozcan?

     ¿No tenes trabajo? La economía misionera no los genera desde hace mucho y la obereña menos, excepto para los acomodados políticos de la renovación que ocupan puestos en el estado comunal o en el provincial. A eso se le suma ahora la malaria generada por otro ajuste de un gobierno nacional que pagan los de siempre: los trabajadores y los jubilados.

    ¿Crisis en la industria yerbatera? El presidente Milei afectó de muerte a los pequeños y medianos productores de esta economía regional al desregular el mercado. No hizo lo mismo con el mercado del dólar (que se mantiene entre unas bandas de flotación que regula el estado nacional y el año pasado, de un modo inédito en nuestra historia, también lo reguló el mismísimo estado yanqui a través del Departamento del Tesoro). ¿Qué hizo el gobierno provincial? Es un aliado del gobierno nacional que en el Congreso vota lo que Milei pide. Incluido el exgobernador y ahora diputado nacional Oscar Herrera Ahuad, quién no tuvo ningún drama en votar a favor del “desfinanciamiento universitario” (así lo catalogan desde las universidades públicas), a pesar de haber hecho campaña para ser electo diciendo todo lo contrario. Sobre la ahora obvia alianza política Milei-Rovira escribimos y hablamos hace mucho y antes que nadie.

     ¿Hay que hacer una nueva línea de 132 kilovoltios para que la zona centro de Misiones tenga la energía eléctrica que necesita? Rovira y sus títeres, especialmente Hugo Passalacqua, no la hicieron, aunque gobiernan desde 2003, porque no les importó. Y el alcalde Hassan se la pasó contando el cuentito del parque solar (?). Ahora se habla de un crédito externo para hacer la bendita línea. Habrá que estar muy atentos porque en 2027 hay elecciones de autoridades comunales, provinciales y nacionales y el asunto será un botín político entre renovadores y libertarios. Los obereños deberán aprender a celebrar obras concretadas y no obras anunciadas.

     Y podríamos seguir pero aburre escribir lo mismo por enésima vez. Y lo hacemos por enésima vez porque alguien tiene que hablar críticamente de los gobiernos locales.

    Resumiendo: el gobierno de Milei tiene obvia responsabilidad en la innegable malaria que atraviesa la economía cotidiana. Y los gobiernos anteriores como el kirchnerismo y el macrismo, pero especialmente el kirchnerismo que fue una calamidad pública, también porque hicieron tan mal las cosas que llevaron a Milei adonde está. Ahora bien, hay que decirlo: pretender desligar de los añejos problemas locales a los gobiernos locales, que encima ya llevan años, es cosa de idiotas.

    El escritor español Arturo Pérez Reverte dijo hace un tiempo  “Veo a la humanidad en una pandemia de estupidez”.

     No te contagies.

 

Walter Anestiades