INTENDENTE ROVIRISTA PABLO HASSAN: EL
RESPONSABLE NÚMERO 1 DE LOS MUCHOS PROBLEMAS QUE SUFREN LOS OBEREÑOS
La estrategia
comunicacional del estado rovirista no es novedosa pero se mantiene en el
tiempo porque ante la falta de logros para exhibir otra no les queda: se trata
de, ante cada problema local, intentar disolver las responsabilidades locales
en las nacionales. ¿Cómo? cooptando medios y periodistas (y militantes en las
redes sociales) para que engrupan con el cuento de que todo lo positivo que pasa
por acá es “gracias” a los gobiernos renovadores (que llevan un cuarto de siglo
manejando la cosa pública). Y que todo lo malo es culpa exclusiva del gobierno
nacional de Milei (que la tiene pero no es exclusiva). En Oberá el responsable número
1 de la pésima calidad de vida predominante es el alcalde renovador Pablo
Alberto Hassan. Es así.
¿Tenes problemas con la luz y el agua? Es
responsabilidad de la Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá-CELO-que desde
hace años fue copada por el oficialismo renovador. De hecho, su actual titular
María Emilia Pires, antes de llegar a ese cargo era funcionaria municipal en la
administración Hassan. ¿Qué el gobierno nacional elimina los subsidios a la
energía? ¿De qué podrá espantarse una entidad que ni siquiera cumple con el
mínimo requisito de publicar su Memoria y Balance para que los socios (sus
“dueños”) la conozcan?
¿No tenes trabajo? La economía misionera
no los genera desde hace mucho y la obereña menos, excepto para los acomodados
políticos de la renovación que ocupan puestos en el estado comunal o en el
provincial. A eso se le suma ahora la malaria generada por otro ajuste de un
gobierno nacional que pagan los de siempre: los trabajadores y los jubilados.
¿Crisis en la industria yerbatera? El
presidente Milei afectó de muerte a los pequeños y medianos productores de esta
economía regional al desregular el mercado. No hizo lo mismo con el mercado del
dólar (que se mantiene entre unas bandas de flotación que regula el estado
nacional y el año pasado, de un modo inédito en nuestra historia, también lo
reguló el mismísimo estado yanqui a través del Departamento del Tesoro). ¿Qué
hizo el gobierno provincial? Es un aliado del gobierno nacional que en el
Congreso vota lo que Milei pide. Incluido el exgobernador y ahora diputado
nacional Oscar Herrera Ahuad, quién no tuvo ningún drama en votar a favor del
“desfinanciamiento universitario” (así lo catalogan desde las universidades
públicas), a pesar de haber hecho campaña para ser electo diciendo todo lo
contrario. Sobre la ahora obvia alianza política Milei-Rovira escribimos y
hablamos hace mucho y antes que nadie.
¿Hay que hacer una nueva línea de 132
kilovoltios para que la zona centro de Misiones tenga la energía eléctrica que
necesita? Rovira y sus títeres, especialmente Hugo Passalacqua, no la hicieron,
aunque gobiernan desde 2003, porque no les importó. Y el alcalde Hassan se la
pasó contando el cuentito del parque solar (?). Ahora se habla de un crédito
externo para hacer la bendita línea. Habrá que estar muy atentos porque en 2027
hay elecciones de autoridades comunales, provinciales y nacionales y el asunto
será un botín político entre renovadores y libertarios. Los obereños deberán
aprender a celebrar obras concretadas y no obras anunciadas.
Y podríamos seguir pero aburre escribir lo
mismo por enésima vez. Y lo hacemos por enésima vez porque alguien tiene que
hablar críticamente de los gobiernos locales.
Resumiendo: el gobierno de Milei tiene obvia
responsabilidad en la innegable malaria que atraviesa la economía cotidiana. Y
los gobiernos anteriores como el kirchnerismo y el macrismo, pero especialmente
el kirchnerismo que fue una calamidad pública, también porque hicieron tan mal
las cosas que llevaron a Milei adonde está. Ahora bien, hay que decirlo:
pretender desligar de los añejos problemas locales a los gobiernos locales, que
encima ya llevan años, es cosa de idiotas.
El escritor español Arturo Pérez Reverte
dijo hace un tiempo “Veo a la humanidad
en una pandemia de estupidez”.
No te contagies.
Walter
Anestiades
