Y ME DICEN: “PREFIERO CAGARME DE HAMBRE CON MILEI ANTES DE QUE VUELVAN LOS KIRCHNERISTAS”
En estos 33 meses que Javier Milei lleva gobernando el país, esa expresión la oí en boca de mucha gente. Hombres, mujeres, jóvenes y veteranos. Y la mayoría no son militantes de ninguno de esos rancios espacios de la ultraderecha. No nacieron anti. Dicen que los que gobernaron los hicieron anti.
La realidad es que las decisiones del gobierno libertario siguen destruyendo el poder adquisitivo, cuando no directamente destruyen el laburo, de trabajadores de varios rubros. “El ajuste más grande de la historia”, como gusta definirlo el presidente, no lo pagó la casta prometida sino los de siempre: la clase media y los jubilados.
No hay muchos argumentos para defender lo que hace este gobierno. Excepto uno muy poderoso, que es deprimente y es el que utilizan aquellos que, incluso, a este gobierno lo padecen: te dicen que “los que estuvieron fueron peores”.
Me pregunto si Cristina, Axel Kicillof, Massa, Alberto, Boudou, Moreno, Aníbal, los dirigentes de segundas líneas y los militantes peronistas, kirchneristas o como prefieran llamarse, tendrán la capacidad de parar un rato y reflexionar sobre el daño que le causaron a personas de bien que no los soportan.
Milei está haciendo un desastre. Pero podría ser reelecto. Dicen que lo prefieren a lo que hubo y pretende volver como si nada.
El semiólogo Umberto Eco dijo que “En el fondo la pregunta fundamental de la filosofía y la del psicoanálisis es la misma de la novela policial: ¿Quién es el culpable?”
Parece que para muchos argentinos, haga lo que haga Milei, la respuesta será la misma.
Los culpables son los que ya estuvieron.
-Walter Anestiades
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