TE PRESENTO AL “PERIODISMO
DESCENDIDO”
El mayor
logro de River Plate en los últimos tres lustros no fue ganarle a Boca Juniors
una final de Copa Libertadores en Madrid. Su mayor logro es su estrategia
comunicacional.
La Argentina es el país del “bla, bla,bla”
y el fútbol da mucha letra. River armó un esquema multimedia que se dedica a
amplificar cualquiera de sus méritos y a disimular, menguar o ignorar cualquiera
de sus deméritos. Boca debe estar, siempre, asociado a las malas noticias.
River debe estar asociado a las buenas noticias y, cuando las malas noticias
son ineludibles, hay que edulcorarlas.
El portal de noticias Infobae, creado por
un fana “gallina” como Daniel Hadad, la influencia de Juan Cruz Ávila (hijo de
Carlos Ávila, fundador de Torneos y Competencias) que es uno de los productores
más importantes de la televisión, el conglomerado Disney a través de su señal
ESPN, y el grupo Clarín (que acaba de venderle TyC Sports al grupo Werthein, vinculado
a la familia del excanciller Jorge Werthein), son algunos ejemplos contundentes
de este “periodismo descendido” que le cuenta al hincha de River solo aquello
que la dirigencia de River quiere que sepan y lo que no quiere que sepan, no se
lo cuenta nunca. Con Boca hacen lo contrario.
La cúspide de la obsecuencia y del
“seca-nuquismo” hacia River se dio cuando TYC Sports y ESPN repitieron como un
mantra la frase autocomplaciente de Martín Demichelis cuando dirigía en Núñez: aprendimos
que todos los equipos ganan, empatan y pierden, menos River que “Gana, empata,
o aprende”…¡Patético!
Alguna vez el escritor y periodista Américo
Barrios definió a Boca como “Un estado de ánimo”. No solo por lo que genera entre
sus hinchas sino por lo que genera en los hinchas de los demás. Boca es el
equipo más grande de la Argentina, tiene 20 millones de hinchas, es el más
campeón, es el único que nunca descendió, y eso lo convierte en el club más
amado y más odiado del país. Todos quieren tener a Boca de clásico. Todos.
Si un jugador de cualquier equipo es
vendido a Boca sus hinchas lo tildan de “traidor” y lo putean. Eso pasa solo
con Boca.
Alberto J. Armando y Mauricio Macri
supieron tener una estrategia comunicacional a favor de los intereses de Boca
(especialmente Armando que era muy astuto). La estrategia comunicacional de
Riquelme (que es operado por muchos medios, y eso es así) es hablar solo con
sus alcahuetes. Lo único que generan sus declaraciones son memes.
Cuando el árbitro pita el inicio los jugadores
y los entrenadores deciden el destino de un partido. Pero los medios crean
climas y en tiempos de VAR y de redes sociales lo que se dice afuera afecta más
que nunca a los que juega, dirigen y cobran adentro.
Cualquier jugada polémica que beneficie a
Boca es presentada como un “robo escandaloso”. Cualquier robo escandaloso que
beneficie a River es presentado como una jugada “polémica”.
Tras el último superclásico que Boca le
ganó a River el periodismo descendido apuntó en sintonía contra Héctor Paletta,
el responsable del VAR. Infobae publicó una nota sobre Paletta titulado “El
árbitro VAR del Superclásico cobra casi $4 millones por mes como empleado de la
provincia de Buenos Aires”. En la bajada se menciona que “Héctor Paletta figura
en relación de dependencia con la Dirección General de Cultura y Educación
bonaerense. Estuvo en el ojo de la tormenta por no cobrar un empujón sobre
Lucas Martínez Quarta al final del último River-Boca”. El mensaje, de tono mafioso,
fue “Guarda con River porque los vamos a investigar”. Tuve miedo de que alguno
vincule a Paletta con la muerte de Nisman.
Jorge Brito, expresidente de River,
presidente del Banco Macro y uno de los 50 empresarios más ricos del país según
la revista Forbes, fracasó rotundamente en su gestión. Te pregunto: ¿dónde
viste, oíste o leíste el apellido Brito asociado a la palabra “fracaso”?
Los hinchas de Boca no solo debemos
soportar que “La Cámpora” haya tomado el club poniéndose la máscara del inepto
de Riquelme. Además debemos tolerar la hegemonía de un periodismo descendido
que, cuando una gallina caga, dicen que huele bien.
Hay una canción de “Sumo”, “El cieguito
volador”, donde Luca Prodan canta “Yo estoy al derecho, dado vuelta estás vos”.
¿Así que hay unos cuantos que se dicen hinchas
de Boca pero detestan más a Macri que a River y entonces, por su ideología
política, que Boca no pare de perder y sea presa fácil del periodismo
descendido, mucho no los afecta? A mí sí me afecta.
Quiero decirle algo a esos tipos.
Yo estoy al derecho. Dado vuelta estás vos.
Walter
Anestiades

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