¿DIVIDIDOS?, ¡LAS PELOTAS!
Nuestro rock
tiene leyendas. Hay una que dice que un día Tom Lupo le preguntó a Luca Prodan
si “Sumo” se iba a separar y el tano respondió agarrándose sus cojones:
“¿Divididos? ¡Las Pelotas!”. Y que de eso derivó el nombre de dos grandes
bandas del rock nacional formadas por los integrantes de la mítica “Sumo”. Pero
eso no pasó.
Nuestra política también tiene leyendas.
Hay una que dice que Hugo Passalacqua tuvo una epifanía, se dio cuenta de que
esto es un feudo, y después de dos décadas de sumisión decidió rebelarse contra
su primo político y jefe Carlos Rovira. Rovira arrugó y en veinte minutos le
cedió el poder que amasó durante veinte años. Y ahora Passalacqua es el jefe.
Pero
eso tampoco pasó.
El “gatopardismo a la misionera” pergeñado
para ofrecer al oficialismo como si fuera oposición y captar el voto de los
descontentos y, de paso, cubrirse (Passalacqua es la garantía de la impunidad
de Rovira), no salió. Hay que decirlo. A pesar del goteo cotidiano de los
medios pauta-dependientes y hasta de algunas operetas nacionales, los
misioneros solo consumen esta leyenda para entretenerse.
¿Qué falló en el plan? Probablemente lo
adelantaron demasiado. Las elecciones serán el año que viene y la narrativa
nunca alcanzó la estatura de verosímil. Mucho histórico seca-nuca de Rovira
sobreactuando su papel de rebelde. Un esforzado Passalacqua que no sabe actuar (a
pesar de que apareció como extra en un film de producción provincial). Los
diputados y senadores nacionales del oficialismo tampoco convencieron a nadie
con eso de decir que están contra Milei mientras son funcionales a sus
proyectos en el Congreso. Viviana Rovira sonó patética cuando en Oberá dijo
“Acá no hay dedo”, olvidándose que fue ella la que encabezó la lista de
constituyentes que querían la reelección indefinida del dedo. Mucho nombre “sin gancho”, como “Encuentro
Misionero”, “Movimiento por lo que Viene”, cuando todos los siguen llamando
renovadores. Herrera Ahuad diciendo la verdad sobre el SEM en Posadas (que es
“una trampa cazabobos”) porque quiere el sillón de Stelatto. Además, ¿en qué
cambió la situación de Rovira? ¿Hay una comisión del parlamento local investigándolo?
(dicen que hay una mayoría de legisladores que responden a Passalacqua y ya no a
Rovira). ¿Lo denunciaron en la justicia con datos que al primo Hugo le deben
sobrar?
Todos siguen siendo “renovadores”. Lo que necesitan
es ganarle a los libertarios que, por primera vez, los podrían devolver al mundo
real, el privado. Y ¿de qué trabajarían?
Como diría Luca, y esto sí lo escribió, lo
cantó y lo inmortalizó:
“Mejor no hablar de ciertas cosas”.
-Walter
Anestiades

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