¿HAY 2.500 SOCIOS DE LA CELO QUE SE
COMPROMETAN Y NO SE VENDAN AL PODER?
La
Cooperativa Eléctrica Limitada de Oberá se convirtió hace años en un
maxi-kiosco del poder. Los ineptos que la administran no sirven para otra cosa
que para la obsecuencia y el socio solo puede esperar una prolongación
indefinida de los problemas con la luz y el agua, facturas más saladas y un
hermetismo invariable. Como controles y justicia en el feudo no hay, la
solución pasa por otro lado.
¿Por dónde pasa? Los interesados en lograr
que la CELO no llegue a ser inviable tienen un triple desafío:
-primero:
deben lograr que los socios dejen de quejarse en las redes sociales y empiecen
a protestar en la vida real. Como dice el psicólogo Gabriel Rolón el que se
queja no busca cambiar, el que protesta sí. La protesta exige un compromiso que
excede lo virtual. Deberán lidiar con las absurdas excusas que ponen los
socios. Desde “no me enteré que se votaba” (todos los medios informan cuando se
vota, incluso los medios digitales donde esos socios escriben diciendo que no
se enteraron), hasta “las otras listas son peores”, porque en los feudos el
oficialismo puede postular a cualquier impresentable pero un opositor debe ser
la Madre Teresa o el Mahatma Gandhi.
-segundo:
solo vota uno de cada diez socios que puede hacerlo. En los últimos comicios,
el 30 de octubre del año pasado, votaron 2.872 sobre 30.238 habilitados, apenas
el 9,5%. De esos que fueron, 2.082 (el 72%) votaron por la Lista Rosa del alcalde
Pablo Hassan que se quedó con 237 de los 249 delegados. En los distritos
urbanos de Oberá Hassan consiguió 152 de esos 237 delegados. Ergo, para vencer
a la estructura municipalidad-CELO, deben ir a votar un mínimo de 2.500 socios
que no están yendo, para poder derrotar a los dos mil y pico que van
movilizados y votan por el oficialismo
-tercero: si
se consigue que esa cantidad vote y derrote al oficialismo, después hay que
asegurarse que los delegados electos no sean cooptados por el oficialismo. Y,
dado el sistema implementado, eso debe lograrse dos años seguidos para tener
mayoría en el Consejo de Administración, que se renueva por tercios
Resumiendo: ¿hay 2.500 socios de la CELO
que vayan a votar y no se vendan al poder?
Que un socio de la CELO “para no meterse
en problemas”, se aguante en tiempos de IA (Inteligencia Artificial), no tener
luz ni agua y no saber qué está pagando, es humillante.
Les dijo Winston Churchill a los
parlamentarios ingleses que preferían ser lacayos de Hitler antes que
enfrentarlo, “El que se humilla para evitar una guerra tendrá la humillación y
también tendrá la guerra”.
El socio de la CELO que se humilla ya lo
vive.
Tiene la humillación. Y también tiene la
guerra.
-Walter
Anestiades

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