LA INFUMABLE IZQUIERDA ARGENTINA
En pleno
siglo XXI la izquierda argentina todavía plantea “combatir al capitalismo” sin
ponerle naftalina a su ropero ideológico. Ni siquiera se preocuparon mucho por
la corrupción “K”, porque para ellos la corrupción es “inherente al sistema”
capitalista. Son los mismos que nunca entendieron al peronismo.
Primero fueron los anarquistas, que crearon
la central sindical F.O.R.A (Federación Obrera Regional Argentina) en 1901, quiénes
lideraron las primeras huelgas masivas. Incluso un joven anarquista ucraniano
le puso una bomba y mató al jefe de policía Ramón L. Falcón en 1909. Casi en paralelo llegó la fundación del
Partido Socialista con una figura, Alfredo Palacios, que terminó apoyando el
golpe militar contra el peronismo en el 55 sin que se le moviera el bigote. El
Partido Comunista, en 1946, integró la “Unión Democrática” apoyada nada menos
que por el embajador “yanqui” Spruille Braden contra Perón. Tres décadas
después, en el 76, el Partido Comunista apoyó el golpe de estado de Videla. En
los 60 y los 70, inspirados por la revolución cubana, surgieron los guerrilleros,
que en nombre de la revolución mataron a unos cuantos inocentes. Y ahora están
los muñequitos mediáticos de Nicolás Del Caño y Myriam Bregman. Con ese
recorrido y esos líderes la izquierda vernácula se las arregló para conseguir
el rechazo de los trabajadores cuyos derechos pretende defender, sin entender
que el obrero argentino quiere ser “propietario” y no “proletario”.
¿Qué modelo de país “sin capitalismo” es
el que proponen? ¿Cuba? ¿La Venezuela chavista? ¿La Nicaragua de Ortega?
¡Mamita!
Nuestra izquierda más moderada, el llamado
“progresismo”, es tan cínico y acomodaticio que se fusionó con el kirchnerismo,
ese “relato” que al pueblo le dio las miguitas del gran banquete mientras ellos
se enriquecían. Nuestros “progres” hicieron todo tan mal que parieron una
generación de pibes que aman a Javier Milei.
"De dos peligros debe cuidarse el hombre nuevo: De la derecha
cuando es diestra y de la izquierda cuando es siniestra”, dijo el escritor
uruguayo Mario Benedetti.
La izquierda argentina no es siniestra.
Es infumable.
Walter
Anestiades
(fotos de Errico Malatesta-inmigrante italiano anarquista-, Alfredo Palacios, Américo Ghioldi-un socialista que fue embajador en Portugal de la dictadura de Videla-, Myriam Bregman y Nicolás Del Caño)




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