miércoles, 9 de agosto de 2017

                   JORGE ASÍS, EL INTELECTUAL DE LOS SOLAPEROS   

   
     Jorge Asís-el “turco” que vivió en carne propia la prepotencia de la superioridad (diría Roberto Arlt) de “Clarín-reúne un par de condiciones que lo hacen atractivo para aquellos que lo más complejo que leyeron en su vida fue la revista “Billiken”: tiene una gola sacudida por el faso que genera efecto de profundidad aunque diga una macana. Y habla mejor de lo que escribe. Ideal para los tipos que conocen a los escritores, precisamente, más por lo que dicen ellos o dicen de ellos que por haberlos leído.

     Defendía y defendió a Menem y bancó el indulto a los genocidas. Polemizó con muchos 4 de copas pero también con algún 7 de bastos. Se adelantó-mediáticamente-al fenómeno del saqueo del estado que perpetró el kirchnerismo, aunque no había que ser un gran intuitivo ni tener información clasificada para eso. Bastaba con conocer un poco de lo que “Bonnie and Clyde” habían hecho en Santa Cruz. Sí fue valiente hablar de eso cuando casi nadie lo hablaba y Néstor era, a la vista de la clase media ávida de orden, Robert Redford. Pero tampoco tenía nada que perder. ¿Qué le iba a pasar? ¿Qué “Clarín” lo censurara sobre la censura que ya le había estampado?

     Oírlo hablar con Alejandro Fantino en “Animales sueltos” siempre es una buena opción cuando “HBO” o “HBO Plus” no dan ningún filme interesante. Asís hace de cada cosa de la realidad una novela. Bienvenida sea la ficción. .El problema es que algunos se lo toman en serio.

     En tiempos de pereza mental y donde la gente no quiere leer sino que quiere “haber leído”-como acertó Alejandro Dolina-, Asís regala media horita de cultura para solaperos. Esos cuya profundidad no pasa de la tapa y la solapa de los libros.

     Jorge Asís es un tipo entretenido. Un “intelectual” ideal para estos tiempos en los que las personas buscan entretenerse todo el día y a la noche, cuando se van a dormir, seguir entretenidos..

     Escuchar a Asís antes de irse a dormir un miércoles a la noche, es una bienvenida nueva costumbre de unos cuántos argentinos. Ellos y el “turco” viajan juntos a esa puerta que es la tapa de los libros. Y él los invita a pasar. Sabiendo que nadie de su público va a entrar…