domingo, 18 de octubre de 2026

 

              ALGO PARA RECORDAR

 

     Ayn Rand fue una filósofa del siglo XX. Rusa de nacimiento y nacionalizada estadounidense, fue una inspiradora de la derecha libertaria. Dicen que dijo: “La pregunta no es quién va a dejarme, sino quién va a detenerme”. Estaba diciendo que no hay que esperar que te den “luz verde” para hacer algo. Hay que hacer. Y no se estaba preguntando quién la iba a detener porque quería atropellar. Quería perseverar para resistir al miedo y las dudas. Moverse no garantiza el éxito. Pero la quietud, menos.

      Exactamente eso es lo que están haciendo dos mujeres obereñas.

     La contadora pública Mariela Basila, una exauditora interna de la CELO a quién el Consejo de Administración echó y maltrató porque se tomó su trabajo en serio. Mariela se está enfrentando a la más oscura entidad que tiene Oberá. Eso es la CELO.

     La concejala del PRO Adriana Kosnicki filma videos donde recorre las calles y los barrios de Oberá. Y los muestra en las redes sociales. Pero no con la línea cosmética que la pauta publicitaria le impone al periodismo local. Lo hace mostrando la dura realidad de una ciudad sin gestión, con calles y veredas que parecen haber sufrido un bombardeo, y con vecinos aclimatados a un modo de vivir, sin luz y sin agua, más propio del siglo 19 que de este siglo 21 con teléfonos inteligentes y con IA.

     Ambas se unieron para ver si se puede abrir una rendija en la cerrada puerta de lo público. En Oberá la renovación gobernante hace más de dos décadas hizo del ocultamiento en la municipalidad y en la CELO una política de estado. Estas mujeres son parte de un grupo que debería ser mucho más grande. Un grupo de gente que no se conforma con tan poco.

    Basila y Kosnicki elevaron el silencio institucional de la CELO al INAES, el organismo que controla las cooperativas y mutuales del país. Kosnicki muestra esa Oberá que el intendente Hassan paga para que no se vea.

     ¿Qué pasará? Vaya uno a saber. Pero no le pidieron permiso al poder ni se quedaron quietitas en sus casas tomando mate. Se están moviendo.

     Y eso es algo para recordar.

 


-Walter Anestiades

 

    

No hay comentarios: